25 jul. 2009

La kasbah de Argel


Antes del relato del viaje, quiero explicaros un poco de historia:

Mis primeros pasos hacia Argelia fueron a finales de septiembre de 1991. Aquel verano había conocido a dos hermanos argelinos, que pasaron su mes de vacaciones en casa de unos amigos míos en la localidad donde vivo. Viendo las fotos de su ciudad, Timimoun, del desierto, de su familia y amigos, me propuse viajar hacia allí.

Llegaron mis vacaciones y fui a Timimoun, alojándome en el hotel Gourara, muy cerca del camping propiedad del hermano mayor, de los ya amigos míos.

Durante las dos semanas que permanecí allá conocí a la madre y al resto de hermanos, el ambiente de la ciudad, el sol, la luna y las estrellas; trajiné por el camping, asistí a una impresionante fiesta: la celebración del nacimiento del Profeta (Mawled al-Nabawī) y di largos paseos sobre las rojas dunas del desierto.


En la caja del camión que nos trasladaba a la fiesta del Mouloud (Mawled al-Nabawī)

Llegó el momento de mi vuelta a casa y al trabajo. Los días pasaban con mucho desasosiego. Lo que había vivido no podía borrarlo ni de mi corazón, ni de mi mente. Daba la impresión de que había vuelto mi cuerpo, pero mi espíritu había quedado allí. Y decidí regresar. Pedí un mes de permiso sin sueldo, en el trabajo, hice el equipaje y a mediados de diciembre estaba instalándome en casa de mis amigos.

Aprendí a cocinar, a reír y a callar. Hablé muchísimo con las cuatro mujeres de la casa -dos de ellas adolescentes. Me explicaron la situación de la mujer, las costumbres, el Islam, las miradas fugaces por la calle a los hombres, la política y las cercanas elecciones: el 26 de diciembre, donde ganó el FIS (Frente Islámico de Salvación) en las elecciones municipales y en la primera vuelta de las elecciones legislativas. El ejército decretó el estado de urgencia y le impidió asumir el poder. Esto desencadenó una gran violencia liderada por varios grupos armados, masacres y muchas víctimas.

Con los hombres seguí hablando de política y asistiendo a fiestas, donde la única mujer era yo por tener el "privilegio" de ser extranjera.

Ese mes de estancia en Timimoun, me reencontré con mi yo. Los lazos creados con todos los miembros de la familia fueron tan grandes y sinceros que no dejé de ir durante los diez años siguientes, a pesar que ya se había instalado en el país una guerra civil -encubierta- entre los islamistas y el gobierno y que produjo más de 200.000 muertes; entre ellas, de extranjeros que vivían y trabajaban allí. Nunca temí por mi vida.

Mis periodos de estancia en Argelia iban desde los15 días a los dos meses, durante los que visité Argel y Orán, varias veces; recorrí el Erg Occidental, desde Béchar hasta Timinoun, en mi propio 4x4; y parte del Erg Oriental: El Goléa, Ghardaia y el Valle del M’Zab, pero no había tenido ocasión de visitar el Tassili y el Assekrem, en el sur, aproximadamente a 1.000 kilómetros de Timimoun.

En los últimos años varias veces había previsto viajar hacia allá, pero la situación terrorista no lo aconsejaba.

Por fin, este año, he podido ir y aquí escribo el relato del viaje.

Un avión de la compañía Spanair nos lleva, en una hora y cuarto, desde Barcelona hasta Argel (en árabe, الجزائر Al-Ŷazā'ir).

Faltan siete horas para coger el avión que nos trasladará al sur, a Tamanrasset. Pactamos con un taxista una visita por la ciudad, principalmente por la Kasbah -la ciudad vieja-, con sus laberínticas calles, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992.

Argel tiene orígenes cartagineses. Luego estuvo bajo el dominio de beréberes, romanos, bizantinos, árabes..., pero no adquiere verdadera importancia hasta el siglo XV con la llegada de numerosos moriscos granadinos, expulsados por los Reyes Católicos.

Los españoles ocuparon y fortificaron en 1510 el peñón situado frente al puerto, pero fueron desalojados por Barbarroja en 1530, el cual, con la protección del Imperio Otomano convirtió la ciudad en una base para la piratería, que acosaba tanto a barcos mercaderes como militares españoles y británicos.


Argel en el siglo XVI - Fuente: Wikipedia

En 1575, estando Argel en manos otomanas, una flotilla turca hizo presos a Miguel de Cervantes y a su hermano frente la costa norte de Catalunya y los llevaron a la prisión de Argel, donde permanecieron durante cinco años.

El rey francés Carlos X mandó enviar una expedición militar a Argel utilizando como pretexto un incidente entre el cónsul francés y el bey de Argel. El 14 de junio de 1830 la ciudad fue conquistada por los franceses, que la rebautizaron como Alger. Ocuparon el país durante más de 132 años hasta su independencia en 1962.

Durante la lucha por la independencia contra Francia (1954-1962), Argel fue escenario de importante enfrentamientos y combates entre las distintas facciones en las que destacaban los partidarios de la independencia FLN, GPRA, y los partidarios de la permanencia de Francia, los llamados "Piednoirs".

Pasamos frente al Riad el-Feth (Monumento a los Mártires), que es uno de los símbolos de la ciudad y visible desde casi todos los puntos cardinales.


Foto desde el avión antes de aterrizar

Circulamos por el Boulevard Che Guevara (ex Boulevard de la République), elegante paseo bordeado de arcadas; vemos el edificio de Correos de estilo neoárabe con bellos mosaicos en su fachada, hasta que llegamos a la Kasbah (deriva del árabe Al Qasbah, que significa "Ciudadela"). Adosada al Massif de Buzarea, está construida sobre una pendiente abrupta de 120 metros de desnivel, orientada hacia la bahía portuaria y el Mediterráneo y diseñada como fortaleza durante el período otomano (siglo XVI).

Justo al lado del mercado, el taxista aparca el coche donde buenamente puede y quedamos en encontrarnos dos horas más tarde. Empezamos a subir por tortuosas callejuelas estrechas, empinadas, y muy sucias.



Vuelvo a recordar las imágenes de la película "La Batalla de Argel", donde se escenifican los combates entre los soldados franceses y los nacionalistas argelinos. Los militantes argelinos armaron su base logística contra los activistas de la extrema derecha francesa, que vivían en las zonas residenciales -en los barrios nobles de edificios amplios- construidos al este de la ciudad. La kasbah fue el símbolo de la Resistencia argelina.


Pero la victoria de la Revolución no la hizo prosperar, al contrario, y de ella nos quedan sus casas vetustas e insalubres, rebosantes de vecinos, que se desmoronan sin que nadie se esfuerce en evitarlo: están apuntaladas con gruesos maderos. A veces es difícil avanzar por las callejuelas -reino de los niños y de los hombres- porque lo invaden todo; no hay espacios abiertos, los únicos solares están llenos de escombros y basuras; la ropa tendida sobre la calle. Pasear por aquí es un ejercicio de decepción, si la comparo con la que visité en 1991. Quizás, entonces, no vi tanta degradación como hoy.


¿Qué hacer con la kasbah? Desde la independencia se han elaborado muchos planes de rehabilitación, de reforma... Fue aquí donde se forjó y constantemente se ha reforzado la "identidad" argelina, siendo una de las bases de su nacionalismo. Pero parece que ninguno de los Presidentes que han ocupado su sillón en el gobierno de esta República, hace nada para mejorar la calidad de vida de sus vecinos.


Volvemos al taxi y nos dirigimos a la Basilique Notre Dame d’Afrique situada en lo alto de una loma desde la que se observa una bonita vista de la bahía de Argel. La iglesia está cerrada por restauración.



Recuerdo, de alguna visita anterior, sus bonitas vidrieras y, sobre el altar el texto escrito que ha rebasado las fronteras de Argelia: Notre Dame d’Afrique, priez pour nous et pour les musulmans (Virgen de África, ruega por nosotros y por los musulmanes), que mandaron escribir los religiosos-misioneros que aquí se acercaban antes de ir a las misiones de África.


El intenso tráfico que hemos encontrado por la ciudad, antes de llegar a la kasbah y a la Basílica, nos impide extender más la visita y regresamos al aeropuerto.

6 comentarios:

  1. Que bonic llegir sobre Algèria i la seua gent!,La Kasbah que jo vaig veure l'any 1990 ja estava bruta i mig abandonada...I que valenta vares ser anant al país la dècada de 1990, després de les eleccions de 1991 quan guanyà el FIS i es declarà una guerra encoberta...no volien estrangers...el expulsaven...Eres molt valenta Mercè...A la novel.la ENTRE DOS MONS mostre què passava...va ser una època molt complicada.

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    Respuestas
    1. No sé si vaig ser valenta o simplement que no temia per la meva vida. A més estava al país que em va robar el cor i no m'hagués importat morir allà.
      Disculpa'm, Mariló, tinc el teu llibre i uns quants més pendents de lectura. Ara, amb la renovació de les entrades del bloc, no tinc temps per res més.
      Besets.

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  2. Mis inicios en Marruecos son tan parecidos a los tuyos en Argelia...
    Sin palabras... que bonitos recuerdos me has despertado!

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    1. Hay muchas, muchas cosas que no explico: sentimientos, escenas cotidianas, mi aprendizaje del árabe y del islam... Esas cosas que se quedan grabadas profundamente en el corazón y que no hay palabras para describirlas.
      Un abrazo!

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  3. He descobert el teu blog avui. He vist poc del que tens encara, però és inevitable tenir ganes de passart més temps regirant per la teva web. Felicitats!!

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