17 sept. 2009

El Valle del M’Zab (Ghardaïa, Beni Isguen, Melika)


Hay viajes en autobús que cansan unos más que otros y éste ha sido de los fastidiosos por la duración del recorrido y casi sin paradas.

De Timimoun a Ghardaia hay unos 600 Km. y 10 horas de trayecto. Un bonito paisaje nos acompaña durante el camino: llanuras de pizarra brillando bajo el sol, y pequeños pueblitos en el centro de minúsculos oasis.

Inesperadamente la carretera discurre por una meseta rocosa y luego desciende rápidamente hacia la falla. Al tomar una curva descubrimos una espléndida vista: un inmenso palmeral acoge a tres ciudades de la pentápolis del Valle del M’Zab: Beni Isguen en primer plano, Melika ligeramente a la derecha y Ghardaia al fondo; y, más allá, enormes dunas de finísima arena rojiza. No hay lugar más bello en miles de kilómetros a la redonda. Es como alcanzar el paraíso.

Estas ciudades se erigen sobre casi perfectas colinas cónicas, que surgen del fondo del valle. En la parte más alta, levantan la sencilla mezquita que parece quiera dominar la vida de los habitantes.


Melika

Llegamos a la estación de autobuses de Ghardaia y advertimos que somos los únicos extranjeros que hay. Un taxi nos lleva hasta el caravanserai que tiene el dueño de la agencia con la que hicimos el circuito del Tassili du Hoggar desde Tamanrasset. El coche cruza toda la ciudad y sigue un camino de tierra paralelo al palmar. El taxista ha de preguntar un par de veces, pues no sabe exactamente dónde es. Y al fin llegamos a un lugar muy bonito, diseñado como si fuera una pequeña ciudad, dentro del recinto del caravanserai, pero a unos 6 Km. de Ghardaia y en medio de la nada. Como nos esperaban -ya que habíamos hablado desde Tamanrasset- nos quedaremos esta noche y, mañana, buscaremos otro alojamiento en la ciudad.

Después de un pobre desayuno, consistente en un trozo de pan y queso y después de pagar una cantidad exagerada por la noche pasada, cogemos el equipaje y, andando, nos dirigimos a la ciudad.

El trayecto ha sido agradable: hemos ido pasando por pequeños villorrios y los niños salían a nuestro encuentro para saludarnos y acompañarnos un trecho y, durante un buen tramo, hemos bordeado el frondoso oasis con el sonido del río no muy lejano.



Justo en la calle principal y a la entrada de la ciudad hay dos hoteles. Uno está lleno y, en el otro, Hotel Rym, donde me hospedé en 1997, hemos encontrado alojamiento. Es muy sencillo y recién restaurado y pintado. Dejamos el equipaje y salimos a recorrer la ciudad.

Ghardaïa (غرداية) debe su nombre a la palabra bereber Tagherdayt, que es un diminutivo de igherd, literalmente "oasis". Así pues, es un oasis situado en el centro de Argelia, al noreste del Gran Erg Occidental, y capital y el más impresionante de los cinco ksours (pueblos fortificados) que componen el Valle del M’Zab, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982 (Bou Noura, Beni Isguen, Melika, Ghardaïa y El Ateuf). Sus habitantes son llamados mozabíes, un pueblo bereber cuya lengua es el tumẓabt, una variante del tamazigh.


Los cinco ksours, rodeados de murallas, se reparten una población que se hubiese podido reunir en una sola ciudad de mayor tamaño. En cada uno de ellos, la disposición de las casas se organiza en círculos concéntricos -desde la mezquita hasta la muralla- mostrando un armonioso paisaje, que combina el blanco y el ocre con el azul en la construcción de sus edificios.



Extraída de internet sin autoría específica

El M'Zab es conocido por su ancestral sistema de canales, pozos, acequias y presas, concebido para aprovechar el agua de tal modo que se pueda cultivar todo tipo de frutas, verduras y flores; desde dátiles hasta naranjas, pasando por granadas y rosales.


Confluyen en este valle angosto diversos wadis (ríos) con recorridos de varios centenares de kilómetros. Normalmente el cauce de estos ríos está seco, por la escasa pluviometría de la región (60 litros anuales). Sin embargo, en casos muy excepcionales -como el año pasado- estas cotas anuales se produjeron en espacio de una sola hora.

El wadi Mzab, que recoge el agua de cuatro grandes ríos, así como de centenares de pequeños afluentes a largo de su recorrido, fue el causante de esa inundación a su paso por el centro del palmeral habitado, y la ciudad misma.

En una tienda vemos postales con las imágenes de la gran inundación que hubo a principios de octubre del 2008 (hace cuatro meses), provocando decenas de muertos, heridos y centenares de casas destruidas.


Desde la calle principal, bordeada de arcadas, accedemos a una callejuela que nos lleva directamente hasta la Place du Marché, pero ya han recogido la mayoría de los puestos; volveremos mañana.



Y decidimos adentrarnos en el corazón de la ciudad vieja.



Al día siguiente, temprano, caminamos los dos kilómetros que nos separan de Beni Isguen, la ciudad más piadosa del M’Zab.


Autor: Holger Reineccius - Fuente: Wikipedia

Los mozabitas -rama heterodoxa del Islam de origen bereber- constituyen el 60% de la población. Profesan el ibadismo, una corriente ascética y rigorista del Islam diferente de la malaquita suní, dominante en Argelia, manteniendo costumbres ancestrales: las mujeres casadas salen cubiertas de arriba abajo con un blanco haïc o ahouli, que sólo deja mostrar un ojo. Para la vida social y política las mujeres son invisibles, pero también para los libros y guías turísticas, donde no se las menciona.


Conocidos por su dedicación al comercio y a la disciplina personal, los mozabitas preservan a toda costa su intimidad y su forma de vida.

Una asamblea de notable -representantes de las tribus (archs)- regula la vida comunitaria, desde el sistema de irrigación hasta las bodas, pasando por el mercado; también se ocupa de mantener el difícil equilibrio entre la ortodoxia religiosa y la amenaza de la modernidad.

El recorrido hemos de hacerlo con guía, nuestra vestimenta ha de ser correcta, no fumar y no fotografiar a las personas, especialmente a las mujeres, tal como reza en un cartel a la entrada de la ciudadela.

Empezamos la ruta y nuestro guía nos hace observar que las casas disponen de dos puertas: una es para invitados y la otra para los miembros de la familia. Las ventanas que dan a las estrechas calles son pequeñas aberturas, que permiten ver sin ser visto, y la puerta de entrada de un lado de la calle, no está frente a la puerta de la acera contraria para así preservar más la intimidad de quien entra y sale.



Un determinado número de casas tiene su propio pozo, y para saber si el agua es potable justo a su lado hay plantada una palmera.


Como la ciudadela está levantada sobre una pequeña colina, para acceder a la parte alta hemos ido subiendo por irregulares y amplios escalones. Al llegar arriba se nos ofrece una espléndida visión de Ghardaia, a nuestros pies y, enfrente, la ciudadela de Melika.



Me intereso por el rito ibadita, que desconozco, y se lo pregunto al guía. Me explica que se diferencia de otras variantes islámicas por la forma de rezar -ya que no es necesario el movimiento de brazos- y la extrema pulcritud, en la que es obligatorio el uso de papel higiénico al ir al WC antes de utilizar el agua.

En la comunidad ibadita la tradición de emigrar hacia Europa y América garantiza la expansión cultural y el enriquecimiento de los emigrantes (no olvidemos que los mozabitas son grandes comerciantes). Allí donde la comunidad es numerosa se crea una sede social con una mezquita ibadita, y habitaciones donde acoger a gente que está de paso o empieza a buscarse la vida, y así sentirse más cercanos unos a otros. Las hay en Marsella, París, Lyon... ¡hasta en Canadá! Una vez regresan a Beni Isguen retoman sus costumbres ancestrales.

Descendemos por otro recorrido hasta llegar a la Place du Marché, de forma triangular y con un pozo en el centro, donde su actividad es por la tarde y ahora no podemos disfrutar de ella.


Llegamos hasta una de las puertas de la ciudad -que se cierran de noche y ya nadie puede franquear sus muros- y nos despedimos del guía. Mi compañero le da la mano y las gracias; voy a hacer lo propio, pero él no me da su mano. De repente comprendo el porqué: es mozabita, está casado y yo soy una mujer.

Beni Isguen no quiere desanclarse de su pasado inamovible, con las mujeres sometidas a una sumisión absoluta y los hombres fuertemente enraizados en sus creencias.


Cruzando un largo puente sobre el lecho del río seco accedemos a Melika, la más cercana de las cuatro ciudades que rodean a Ghardaia. Se eleva sobre un promontorio rocoso en la orilla izquierda del wadi M'Zab. Su nombre quiere decir la Reina, ya que en otros tiempos fue la ciudad santa de la pentápolis del valle M’Zab.


Alcanzamos el cementerio, que se nos muestra de una sobriedad extrema, con formas muy curiosas, típicamente mozabitas. Sabemos que aquí, el sistema de enterramientos es por clanes, pero nuestro ojo ajeno a estas costumbres no logra definir los grupos familiares.

Decidimos abandonar esta pequeña ciudad rápidamente. Nos sentimos observados por mayores y pequeños. Nadie dice una palabra a nuestro paso y estamos incómodos. En nuestro descenso por el lado opuesto al que hemos subido podemos disfrutar de una bonita vista: Ghardaia, Beni Isguen y palmeras, muchas palmeras.


Al día siguiente nuestros pasos se dirigen de nuevo a la Place du Marché de Ghardaïa. Es de forma rectangular, con tiendas de artesanía donde destacan gran variedad de alfombras, tapices y algún tenderete de comida en el centro.



Al fondo destaca el minarete de Melika

Aunque estoy desconcertada. El mercado que yo había conocido, doce años atrás, bullía de gente, frutas, verduras, ropa, carne, pescados, y éste está casi vacío.




Confusos nos dirigimos hacia una de las calles que desembocan en la plaza: aquí está todo lo que yo echaba de menos. Nos enteramos de que lo han tenido que sacar del centro de la plaza, ya que no había sitio para tantos comerciantes, la mayoría procedentes de Beni Isguen.



Nos impregnamos del trasiego de los vendedores y compradores, del olor y color de las especias. De la vida. Y del día a día que, a los ojos de un occidental, más que la belleza del valle sobrecoge presenciar el desigual papel que aún juegan las mujeres, limitadas físicamente en su percepción de la realidad, en sus movimientos, y excluidas de cualquier participación fuera de la esfera del hogar.


El viaje ha llegado a su fin. Un viaje más que quedará grabado en mi corazón. Un viaje en el que mis retinas han ido absorbiendo infinidad de formas y colores de rocas y dunas. Un viaje por Argelia, que no me ha dejado indiferente.

34 comentarios:

  1. M. Merçè, m'he quedat encantada amb les fotos d'aquesta entrada, són fantàstiques! els carrerons, la disposició de les cases en cercles al voltant de la mesquita... qué bonic! En prenc nota per un futur, sembla encantador pel que expliques.

    Una abraçada,
    Núria

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  2. Hola!!!!!!!!!!
    Felicitaciones!!!! Ma. Marcé…..
    Tus viajes deben ser guía, como el lucero o las estrellas para los demas viajeros…..en esta modernidad.
    Buen fin de semana y un abrazo de oso.

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  3. Vengo de visita de tu otro espacio y me has atrapado en este lugar lleno de rincones del mundo con una visión compartida.

    Una abraçada i et segueixo de prop!

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  4. Encanta-nos esta tua viagem pelo deserto da Argelia!
    Besos

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  5. Buenas fotos y buena entrada. Dan ganas de viajar ahora mismo para conocer in situ esas maravillas argelinas, con sus zocos y sus gentes. Yo siempre digo que el racismo, el nacionalismo excluyente y la xenofobia son enfermedades que se curan viajando.
    Un saludo.

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  6. Mercé, he viatjat amb tu per la Vall del M’Zab, els zocos y las maravellas del desert. Un viatje per tenir-ho en comte. I felicitats per el teu sant!

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  7. No dubtis que gaudiràs moltíssim del viatge.

    Moltes gràcies i felicitats també per a tu!!

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  8. Hola M.Mercé,
    Realmente maravilloso. Gracias por compartir este viaje, con todos los misterios y bellezas de Argelia. Las fotos de esta entrada me resultaron magníficas.
    Un abrazo desde Argentina.
    Norber.

    www.viajeroliterario.blogspot.com

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  9. Norber...

    Muchas gracias por tu comentario.
    A ver si te animas y vienes hacia este lugar del mundo.

    Saludos!

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  10. quin blog més interesant,m'agradaria tant viatjar i viure experiències noves, ohh fantàstic t'admiro. una abraçada.

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  11. Hola MIA...

    Benvinguda!!

    Si passeges per els meus relats, podràs "viatjar" sense sortir de casa!

    Gràcies per la teva visita!
    Una abraçada!

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  12. Realmente Ma Mercé:
    Cuentas tan bien lo que vives en tus viajes que si cierras los ojos casi que puedes transportarte a esos lugares que tanto te gustan.

    Sigo tus aventuras cual si fuera una novela.

    Un beso y mi admiración,

    Brenda Zaniuk

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  13. Me pareció maravillosa la fotografía panorámica de M'Zab, ¿desde dónde la has tomado? Pueden verse los canales muy claramente.

    Brenda Zaniuk

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  14. Hola Brenda!
    Me agrada verte por aqui!

    Olvidé poner que esa foto no es mía. Voy a hacerlo ahora mismo. Lo siento!

    Un abrazo!

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  15. Es interesante leer de este país desde la perspectiva de tu persona. Afortunada tú de hacer estos viajes.

    Un abrazo.

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  16. Hola Hisae, bienvenido y muchas gracias por tu comentario.

    Tu blog es especial para mí.

    Un abrazo.

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  17. Me ha encantado este blog porque he podidoviajar a travez de tantos sitios de tu mano y con tus ojos,gracias amiga,unas imagenes fantasticas,me encanta viajar pero por cincustancias de mi vida muy poco he podido hacerlo pero soy feliz con vosotros.Con cariño Victoria

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  18. Hola victoria...

    Bienvenida!!
    Ya sabes dónde estoy y cualquier pregunta, gustosa te la respondo en el mail que encontrarás en mi perfil.

    Un abrazo!

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  19. La verdad es que estoy encantada de leer y ver todo el recorrido que han hecho, es como si la que hubiera ido fuese yo. Queria contarles que me encantaría si pudiera ir a Egipto , yo había estado buscando información sobre lugares y agencias de viajes que hacen visitas, y encontre esta que es muy buena, y los lugares que visita también, pero por trabajo no voy a poder ir, pero si ustedes fueran me encantaria que me detallaran el viaje como solo ustedes pueden hacerlo.
    Saludos

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  20. Mercè,

    nosaltres anem aquest nadal per primer cop a Algèria, estàvem pensant en anar a Ghardaia, i el relat del teu viatge ens ha acabat d'animar!
    Només una pregunteta: ens podries dir el preu de l'allotjament a l'hotel rim???

    Merci!

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  21. Hola Marta, bona opcio el viatge a Algeria, ja ho veuras.

    Crec recordar que el Rym, habitacio doble, varen ser uns 15 euros.

    Ja em diras.
    Salutacions.

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  22. Hola, qué tal? Soy Mozabita y me siento pues aludida por los comentarios de su viaje al M´zab. Primero he constatado que buena parte de sus comentarios ha sido copiada literalmente del articulo publicado en el mundo y cuya pagina adjunto. http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2006/549/1146952806.html. ¿de verdad ha estado en Ghardaia? estoy de broma, no lo dudo.
    Segundo, la sumsión de la mujer mozabita que evoca es fruto de su percepción personal y programada de la realidad sobre esa zona porque ¿acaso ha hablado con alguna mujer del valle para sacar tal conclusión? usted misma ha mencionado que l@s mozabitas preservan a toda costa su intimidad, lo cual no creo que sea actitud irrespetuosa hacia el otro,
    entonces simplemente usted podía haber pensado que cubrirse partía de este propósito es decir de una voluntad propia de la mujer y no de la sumisión al hombre.>>sigue>>

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  23. Y cuando algun no-occidental rechaze saludarla con la mano o con un par de besos no se ofenda por favor porque en Japon o China que tambien son civilizaciones milenarias ni siquiera padre y hija se tienen tanto contacto físico entre si, sin ir más lejos los europeos del norte consideran que los del sur del continente se rozan demasiado,, pues se trata de algo cultural que se puede dar en distintos sitios del planeta y no hay nada malo en ello, por lo que no es digno de mencionar a menos que se intente resaltar las diferencias culturales o presumir que una cultura es mejor que otra. Estimo que ser moderno o civilizado es saber considerar y respetar lo que es diferente a lo que uno sea o piense, es emplear medios para conseguir una convivencia harmoniosa entre todos los pueblos del mundo no compararlos a favor de una minoría a costa de todos los demás como si de una carrera olímpica se tratara.
    La invito que viva un buen tiempo en M´zab para conocerlo mejor como yo hago en la sociedad española de la cual tengo mis opiniones. Espero que no le haya molestado mi crítica, la acepte y publique en su blog deseandola muy felices viajes.

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  24. Para unaMozabita.

    Hola, soy Eduardo y como compañero de Mª Mercè hice el viaje que ella relata. Así pues, estoy en disposición de exponer mis propias opiniones.

    Efectivamente, usted "casi" ha constatado: en el relato sólo hay un par de párrafos copiados literalmente del diario El Mundo. No "buena parte" de él como usted dice.

    Usted apunta a que todo lo que dice acerca de la mujer mozabita es "fruto de su percepción personal y programada de la realidad".

    En primer lugar permítame decirle que, obviamente, es percepción personal, pues hemos estado en un feudo mozabita y sabemos lo que hemos visto.

    En segundo lugar, cuando refiere que todo lo que se dice respecto a "su" cultura está "programado", entiendo que "ésa" realidad que usted defiende es distorsionada sistemáticamente por las opiniones provenientes de un mundo ajeno al "suyo".

    Defiende, asimismo, que el que las mujeres mozabitas (las casadas) vayan tapadas, dejando al descubierto sólo un ojo, es por iniciativa propia y no por sumisión al hombre.

    No estoy en absoluto de acuerdo. Mire, usted pasa por alto que su cultura es musulmana. Y, por lo tanto, en base a ello hemos de hablar: Y no es obviable.

    Durante una semana estuvimos conviviendo con una familia musulmana en una población muy conocida de Argelia y, por tanto, puedo decirle el papel que la mujer representa, por lo que he visto de cerca, no por lo que me han contado, y ni mucho menos porque me hayan programado: la mujer musulmana está completamente en un tercer plano, el segundo plano corresponde a los hijos varones y, por supuesto, están los hombres en primer lugar. Concluyo, la mujer no "pinta" nada y es sumisa al marido. Y así lo he constatado.

    Dígame porqué, en Beni Isghen, las mujeres no pueden acudir a la mezquita y han de escuchar las oraciones a través de la radio. Dígame porqué, sin excepción, "todas” las mujeres (las casadas) evitan a toda costa que se les fotografíe, y dan media vuelta o se esconden cuando ven una cámara fotográfica. ¿Todas tienen la misma voluntad “propia”? Dígame porqué, cuando hice la foto a la pared en la que aparece a lo lejos una mujer mozabita, paró a mi altura un coche con cuatro hombres mozabitas dentro y me increparon por ello. ¿No es acaso una excesiva protección del hombre hacia la mujer, y por ende, no implica sumisión de éstas respecto al hombre?.

    Quizás no comprendió (posiblemente por una cuestión idiomática) lo que se dice en el relato cuando el guía no le da la mano a Mª Mercè. Simplemente se constataba el hecho de que era mozabita y, como tal, no es costumbre que den la mano a una mujer. No se pretendía decir nada más.

    Quiero acabar diciendo que, cuando preparaba este viaje y me interesé por los mozabitas, en internet pude leer algunos comentarios críticos por parte de hombres (que presumo eran mozabitas) hacia algunas personas que publicaron fotos de mujeres mozabitas (las casadas, las que van tapadas). Y me pareció extremista. Y aunque usted educadamente defiende su status, no deja de actuar también allá donde los mozabitas son aludidos.

    Las críticas, bien fundamentadas, son siempre muy bien recibidas. Y así espero que lo sean mis comentarios.

    Tenga un buen día.

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  25. hola sr merce ,me gusta lo que escribiste sobre mi pueblo y la verdad m alegro por ti ,bueno soy de beni isguen y llevo viviendo en españa 8 años y la verdad es un gusto lear eso ,graciAS

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  26. diki47...

    Estoy muy agradecida por tus palabras.

    Argelia es un país especial para mí, donde me han acogido con mucho cariño durante 10 años.

    Un saludo!

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  27. ¡Hola a todos! Me gusta el texto y me gustaría saber si hay otros textos en castellano que piensan interesantes para compartir en nuestro foro:
    https://www.facebook.com/groups/esargelino/
    ¡Gracias de antemano!

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  28. Hola, Hafid...

    Bienvenido a este blog y a mi pasión por Argelia.

    Siento decirte que no conozco ningún blog, en castellano, a parte de los que ya he visto que estás siguiendo.

    Tengo cuenta en facebook (Mil Camins Mercè) y me haré seguidora de tu grupo.

    Un afectuoso saludo.

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  29. Hola Mª Mercé.
    M´ha encantat aquest reportaje d´aquest viatje que per tú será inolvidable.
    T´he llegit de bon matí.
    Feliç cap de setmana.
    Una abraçada, Montserrat

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  30. Bon día, Montserrat.
    Moltes gràcies per comentar; ja saps que sempre ets benvinguda.

    Abraçades i bon cap de setmana!

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  31. Hola mercé la vretat m'agradava mol el que has compartit amb els altres vitages en el teu blog que acabó de descubrir.soc de Ben-Isguen y soc un viatger també doncs .....entre tots ens podem enrequesir mes el teu blog
    Un récords
    laglag75@hotmail.com

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  32. Tarde llego a esta entrada, pues ya hace años de ella..y creo que Argelia no es hoy día tan visitable como lo pudo ser en su momento...
    Pero sin duda, leyendo tu texto me he transportado al lugar... he recorrido sus callecitas y yo también me he impregnado un poco de esa cultura... que aunque no he tenido la suerte de visitar todavía, no puedo evitar mezclar tus palabras con mis memorias de Marruecos y sus pueblos, que junto con tus fotos, se me antojan muy semejantes en muchos aspectos.

    Ojalá algún día pueda verlo con mis propios ojos...
    Un abrazo. te sigo leyendo :)

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    Respuestas
    1. Alicia, creo que Argelia tardará en ser 100% visitable; aunque he de decirte que estuve yendo cada años, hasta dos veces, en la década de los 90 cuando estalló una guerra no declarada.
      Cuando hice la ruta larga por el sur de Marruecos en 2006 ya advertí que había muchas similitudes con la Argelia rural y del Sahra.
      Me alegra saber que te he ayudado a recorrer sus callecitas y conocer su cultura. Amo Argelia como tú Marruecos.
      Un abrazo!

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