25 feb. 2010

Goma (II): Campo de Refugiados


Puntualmente llega Baganda Fakage a recogernos. El campamento está a las afueras de la ciudad. La carretera por donde circulamos tiene trazos de haber estado asfaltada algún día. Ahora está llena de profundos baches con agua de la lluvia de este mediodía. En los arcenes hay pequeños montículos de magma petrificado.


Recibo un fuerte impacto visual: en el cielo, negros nubarrones a punto de explotar; el asfalto, negro, destrozado; niños, sucios, jugando a pie de camino; mujeres que ofrecen sus productos a la venta, colocados encima de las piedras negras: toallas, cortinas, utensilios de cocina, zapatos, pantalones…; sobre un mugriento trozo de plástico, alguien tiene un puñado de tomates rojos y, un poco más al fondo cabañas hechas con tablones de madera en las que se puede leer: "Boucherie", "Coiffeur"… Todo sobre la negrura de un entorno deprimente.


Dejamos este barrio periférico y, por una pista de tierra roja, llegamos al campo de refugiados a los pies del volcán Nyiragongo. En este lugar atienden a disminuidos físicos, psíquicos y ancianos recogidos de los cinco campos que hay alrededor. En total hay 3.300 refugiados. Entre ellos se ha de contabilizar a niños traumatizados psíquicamente que, debido al impacto de la guerra, reciben tratamiento médico.


Aquí todo es dantesco. El campamento está instalado sobre rocas volcánicas de todos los tamaños. Las cabañas, levantadas con palos, están cubiertas por grandes plásticos grisáceos con las siglas UNCHR, que un día fueron blancos. Nos recibe el coordinador y nos acompaña por el campamento.


Aún no se han desvanecido las imágenes del trayecto hasta aquí, que una opresión en el pecho no me deja respirar con facilidad por lo que hay frente a mis ojos y, a pesar de todo, saludo con un "Jambo" y una sonrisa a todos los chiquillos, mujeres y jóvenes que se acercan a nosotros.




Se acerca una anciana, descalza, que se ayuda con un palo para andar sobre la lava petrificada; se levanta la raída camiseta y muestra su barriga arrugada y plana y le dice algo al coordinador. Al interesarme por lo que ha dicho, éste me explica que desde hace tres meses no recibe la ración alimentaria completa: el PAM (Programa de Alimentación Mundial) no tiene suficiente comida ni recursos para tantos refugiados, entonces suministra a cada campamento una cantidad que es insuficiente. A su vez, en los campamentos hacen una selección y deciden quién recibirá la ración completa: niños y mujeres embarazadas primero. Este es el motivo por el que esta anciana y otras personas más, no comen lo suficiente desde hace meses.



Mujeres y niños con cara de tristeza y resignación hace tiempo que malviven en campamentos. Delante de alguna cabaña, sobre una lumbre, empieza a hervir lo que será la cena de la familia; las más veces agua caliente y pan.



Por todo el recinto OXFAM ha colocado letrinas que van a parar a un pozo muerto, que se ha de vaciar de vez en cuando. También ha instalado grandes depósitos de agua potable.

Impactantes imágenes, que quedarán para siempre grabadas en mi corazón.





Caen los primeros goterones de lluvia y nos dirigimos hacia el coche; mientras, las tiendas se anegan de agua.

El trayecto de regreso no es mejor que el de ida: los "puestecitos" de venta han quedado vacíos; las mujeres, todavía sentadas en el suelo, se protegen con plásticos. La lluvia, en este entorno desolador, parece negra y sucia. No limpia; ennegrece aún más el paisaje.

Ya en la ciudad, nos dirigimos al Centro de Jóvenes Don Bosco-Ngangi, situado a 5 Km. del centro. Queremos saber si todavía está el Padre Mario. Supe de él a través de las búsquedas de información sobre el Congo. Nos recibe y le pedimos conocer el Centro y entrevistarlo. Quedamos para pasado mañana.

Y regresamos al abrigo de las blancas paredes del hotel…


Anotación:
Las fotografías en blanco y negro son así en el original


14 comentarios:

  1. Es impresionante el relato y seguro que una experiencoa inolvidable con los gorilas y triste con los refugiados.

    Una excekente narración. Me da mucha pena la pobreza y las guerras, la corrupción......

    Has dejado un mensaje impresionante.Gracias por tus palabras y por hacernos pensar.

    Un beso fuerte

    Pedro Pozas Terrados

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  2. Hola Pedro, muchas gracias por tu visita y palabras. Eres una persona a la que admiro mucho, por tu trabajo con PGS.

    Un beso!

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  3. Ma.Mercé: tú relato es de una 'franqueza' absoluta, denota tú mirada 'humanista' del entorno (claro, soy muy tonto, por algo llegaste allí!) y no sabes lo valioso que resulta como 'testimonio' de alguien que ha visto 'el otro lado de la moneda'.
    Si me lo permites, enviaré un enlace de tú blog a todos mis 'contactos' en mi correo, para que lean de qué se trata ...
    He leído reportajes sobre la zona en varios medios escritos, pero el tuyo me resulta de una cercanía absoluta ...
    No me dá verguenza contarte que se me han caído unas cuantas lágrimas cuando cuentas tú encuentro con la familia gorila (será algo que tenga que ver con una vida pasada? pero ese es 'mi gran sueño') y que se me ha puesto la piel 'de gallina?', cuando he leído y visto tus fotos sobre los campamentos de refugiados y sobre la obra de Don Bosco ...
    En fin, cuánto 'cable a tierra' que nos ofreces ...

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  4. Hola Mª Mercè,
    Magnífico relato que transmite muy bien las experiencias vividas.
    Ir a ver los gorilas de montaña sería para mi un sueño hecho realidad, ¡qué maravilla! Debe ser impresionante. Yo creo que me pondría a llorar como una magdalena, no sé, es algo que me hace tanta ilusión que el día que lo pueda hacer no sé como reaccionaré.

    Una abraçada i felicitats pel teu magnífic blog.

    M.Teresa

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  5. Gus, ya sabes que tus palabras las valoro muchísimo y te estoy muy agradecida por lo que dices.

    Será un placer recibir a tus 'contactos', ya que este blog es la casa de todo el que lo visita.

    Tampoco me da vergüenza, explicarte, aquí, 'en privado', que cuando estuve tan cerca de los gorilas se me saltaron las lágrimas y el guía no entendía nada de nada.

    Un abrazo!

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  6. Hola Mª Teresa, gracias por tu visita y bienvenida al blog!

    Ya sabes qué pasa cuando estás tan y tan cerca de los gorilas. Emoción pura.

    Una abraçada!

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  7. Qué experiencia acercarse a los gorilas!!! son animales muy poderosos, creo que me daría una mezcla de miedo y fascinación estar tan cerca de ellos (suponiendo que me animara. Las fotos son excelentes!!

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  8. Acerca de los campos de refugiados, es de una tristeza infinita, sobre todo por los nenes que atravesaron experiencias espantosas y que ahora -si bien tienen una ayuda- viven en condiciones muy duras para cualquier criaturita. Qué diferencia abismal hay entre nuestros chicos, que toman la leche a la tarde mientras hacen la tarea o ven la tele, y los niños a los que les tocó una vida sin niñez!! ...

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  9. Hola! que situación más tensa con el "policía secreta" y qué yuyo! eso de que te controlen desde hace días tiene tela. La situación de los campos de refugiados, terrible, esas miradas de los niños, ancianos...desarman a cualquiera. En cuanto a la exoeriencia con los gorilas debe ser algo que no olvidas en la vida, el esfuerzo mereció la pena.
    Un besazo Mª Mercé

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  10. Sí, Calíope, lo del "secreta" fue de lo más surrealista que me ha pasado en un viaje.

    Hoy volvería a la RDCongo, pero no subiría a los Virunga. Fue muy duro y, actualmente, estoy peor físicamente.

    Besazos, guapísima!

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  11. mercé, "preciós" relat... Emotiu i sentit. Imagino les tvees sensacions... Es una impoténcia que et puja des dels peus fins la boca i deixa un regust a la boca de l'estòmac que sempre viu amb tu. M'has fet recordar el dia que el Nahom, un preciós nadó de 2 mesos de Global Infantil, va morir aĺs meus braços en una tetrica sala de l'hospital públic de Addis, després de 9 hores en els que van passar pel meu cap i el meu cor tota la gama de sentiments que pot tenir un ser humà... I passats 9 anys...encara sento aquella impotència i veig aquella foscor que tu descrius... ��

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  12. Eva, moltíssimes gràcies per passar a comentar.

    L'experiència que vas viure amb el nadó a Etiòpia, la vaig viure igual a l'Hospital Clínic de Barcelona, cap a 1979-1980
    Jo amb el nen en braços, recorrent els passadissos del soterrani, en aquells temps ombrívols, per fer-li una radiografia urgent. No hi vam arribar a temps...

    Experiències que marquen per a sempre.

    Molts petons.

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  13. Respuestas
    1. Manolo, gracias por comentar y bienvenido a este blog.

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