7 may. 2010

Ámsterdam, a orillas del río Amstel (II)


Un largo paseo a pie nos lleva hasta NEMO (Museo de la Ciencia) donde, justo al lado, está atracada una réplica del hermoso Velero Ámsterdam.



Subimos a lo alto del museo, a través de una rampa exterior, para contemplar una buena parte de la ciudad.


Muy cerca tenemos uno de los edificios más bonitos la zona, el Sheepvaart Museum (Museo Marítimo Holandés) que, desafortunadamente, no podemos visitar: estará cerrado por reformas hasta el 2010. En su interior se repasa la historia del país y la destrucción de la Armada Española, a través de modelos a escala de cargueros, medallas y navíos. La colección se completa con retratos de héroes navales y esculturas en madera.


Un molino de viento, que divisamos a lo lejos, nos da pie para dirigirnos hacia él y continuar adentrándonos en calles no transitadas por turistas. En los canales de esta zona vemos las famosas y más auténticas casas-barco, algunas de las cuales son auténticos palacetes flotantes con servicios de agua y luz.

Nuestro deambular nos lleva hasta Waterlooplein (Plaza Waterloo), donde se encuentra el nuevo Ayuntamiento y el Muziektheater (Teatro de la Ópera).

Waterlooplein fue construida en 1880 cuando se unieron dos canales. Las autoridades de la época decidieron que los comerciantes judíos, cuyos negocios se encontraban distribuidos por el Jodenbreestraat, tenían que vender su mercancía en la nueva plaza. Así es como nació el mercado, que desapareció totalmente tras la persecución nazi en 1941, volviendo a funcionar tras la II Guerra Mundial; pero nunca alcanzó la grandeza de antaño.

Continuamos hasta Rembrantplein (Plaza Rembrant), en la que sólo nos detenemos unos instantes para contemplar la estatua del pintor, y seguimos hasta toparnos con el monumental edificio del Rijksmuseum, construido el 1885, que no visitamos por estar de reformas, y conocido como el "tesoro oculto de Holanda". Es el mayor museo de historia y arte de Holanda y mundialmente conocido por su gran pinacoteca. El alma de la colección son las pinturas de la época dorada de Holanda. Posee obras de Vermeer, Frans Hals, Jan Steen y la obra maestra de Rembrandt (1606 - 1669), De Nachtwacht (La Ronda de Noche), óleo sobre lienzo pintada entre 1640 y 1642.


Foto de dominio público - Fuente: Wikimedia Commons

Enfrente está Museumplein, una extensa zona de césped donde se celebran conciertos en verano y es pista de patinaje sobre hielo, en invierno. El famoso letrero I amsterdam se encuentra aquí.



Estamos cerca del Van Gogh Museum y no puedo irme sin visitarlo. Durante estas fechas se exponen cuadros procedentes de colecciones internacionales bajo el título: Van Gogh y los colores de la noche. Durante un par de horas contemplamos las obras de arte, bocetos hechos a lápiz y cartas manuscritas del pintor, principalmente a su hermano Theo. No puedo dejar de comprar un par de láminas de esta colección.

A Vincent van Gogh le gustaba enormemente el ambiente del anochecer y de la noche. Asociaba la noche con el amparo, el consuelo y la poesía. El pintor veía el anochecer y la noche como momentos de reflexión y creatividad. Por eso le gustaba trabajar en esas oscuras horas; le daba energía e inspiración.


Café en la Place du Forum (Arlés), una de las láminas que tengo en casa, comprada en Arlés allá por el año…

Es mi segunda vez en Ámsterdam y la segunda vez que mis ojos admiran la belleza de trazos y colores de este magnífico pintor, nada valorado en vida y de cuya pintura me siento plenamente identificada.

Seguimos caminando y llegamos hasta la animada plaza, Leidseplein, que se encuentra dominada por el imponente edificio del teatro municipal, Stadsschoiwburg.


Este edificio tiene una historia llena de acontecimientos. En 1893 se estableció como Teatro de los Artistas y hasta 1914 fue el centro del teatro de Holanda. Pero en la II Guerra Mundial, fue el sitio donde se reunía a los judíos antes de ser deportado a los campos de concentración. Después la guerra se convirtió en un monumento para recordarlos.

Descubriendo calles y rincones poco turísticos, alcanzamos la ya muy conocida Estación Central y esta vez no nos resistimos a mezclarnos con las miles de bicicletas aparcadas en el parking-rampa, que hay enfrente, de tres niveles repleto de bicicletas. Sencillamente impresionante para nosotros que no tenemos arraigada la cultura de ir en bicicleta.


Al atardecer nos encontramos en la avenida Damrak, la arteria que comunica la Damplatz y la Estación Central, que ya hemos recorrido varias veces, pero esta vez es para algo especial: nos paramos a la altura de un puesto de patatas fritas, Manneken Pis. Según dicen, los que entienden de patatas fritas, las de este puesto son las mejores; las sirven al instante en cucuruchos de papel de tamaño pequeño, mediano -alrededor de medio kilo- y grande -sobre un kilo-. Compramos sendos de medio kilo, con mayonesa por encima, y nos sentamos en un banco a comer patatas y ver pasar a la gente.


Después de esta insólita cena, damos por acabado el completísimo día de hoy.

Al día siguiente seguimos descubriendo Ámsterdam. Cerca de la Estación Central, en Prins Hendrikkade, está la Schreierstoren (Torre de las Lágrimas), erigida en 1482. Esta torre, junto a otras que se conectaban entre ellas, formaba parte de la muralla defensiva que rodeaba la ciudad. Originariamente se llamaba Schreyhoeckstoren y como muchas mujeres lloraban (schreiend) al ver a sus amados alejarse desde esta torre, se le cambió el nombre por el actual.


No muy lejos de aquí, en el número 1 de la calle Zeedijk, podemos contemplar una de las dos casas de madera que aún existen en la ciudad. Anteriormente había muchas más, pero los incendios que asolaron la ciudad las arrasaron y a partir del último gran incendio en 1521 se prohibió su construcción.


Alrededor de mediodía llegamos al número 40 de Oudezijds Voorburgwal, en Rosse Buurt (Barrio Rojo), el cual pertenece al edificio Ons’ Lieve Heer op Solder (Nuestro Señor en la Buhardilla). Aquí se encuentra el segundo museo más antiguo de Ámsterdam y, sorprendentemente, es una casa particular del s. XVII.

En ella vivió el comerciante Jan Hartman con su familia y construyó una iglesia en la buhardilla; un templo clandestino que sirvió como lugar de culto en una época en la que los oficios católicos estaban prohibidos.


La práctica de la religión católica fue oficialmente prohibida en el s. XVII (a partir de 1578, año en que el ayuntamiento de Ámsterdam declaró oficial el protestantismo y los católicos no podían practicar su religión en público), aunque las autoridades de ideología protestante hacían la vista gorda. La única condición era que las iglesias no debían ser reconocibles desde fuera.


Confesionario


Órgano de 1794

Las estancias, a las que se acceden por estrechas y empinadas escaleras de madera, los muebles y una buena colección de cuadros, son de la época en la que la familia vivió. Visita totalmente recomendable. Diría que imprescindible.




En días anteriores paseamos por las calles del Rosse Buurt (Barrio Rojo), durante el día; y hoy, nuestro último día en esta ciudad, lo haremos de noche. Queremos palpar su famoso ambiente nocturno ya que durante el día este barrio parece un barrio normal. La gente vive aquí. La gente trabaja aquí. La gente pasa por aquí para ir a cualquier otro sitio. Y las chicas tras las ventanas están aquí también.

Pero en la noche, cuando las luces rojas se encienden, este lugar es mucho más excitante. Mucha más gente pasea y mucha más gente se para ante los escaparates mientras ellas incitan y los chulos en las inmediaciones que, con su presencia, evitan que se les hagan fotos.



Autor: Rungbachduong - Fuente: Wikipedia

El precio de un servicio de unos 15 minutos ronda los 50 euros (datos de abril 2009), a lo que de una forma poco poética llaman "suck and fuck" (con condón).

Algunas prostitutas están endeudadas y otras son drogadictas que necesitan dinero, pero muchas tienen control de su propio destino.

Las mujeres alquilan las ventanas por 100-150 euros las ocho horas. Y las que son más populares llegan a costar 500-750 euros un día entero.

(Fuente: Revista turística de Ámsterdam)

5 comentarios:

  1. Hola Mª Mercé. Lo d'avui no es pot dir que sigui un bloc normal i corrent. Es tota una guía complerta d'un país que encara que es petit en extenxó es molt gran es historia, costumari i paissatges. M'agradat molt el reportatge que n'has fet. Jo ja el coneixo molt bé d'haberlo visitat en més d'una ocasió. La primera vegada l'any 1979. Però gracies pel recordatori.

    ResponderEliminar
  2. Montse, gràcies per les teves paraules reconfortants. M'animen a seguir així!

    Una abraçada!

    ResponderEliminar
  3. hola maria merce tu reportaje de amsterdam ha sido muy bonito te invita air a conocerlo , yo estaba mirando los jardines de keukenhof y mira por donde aparece yu blog y me pongo a mirarlo es muy ilustrativi y me servira si un dia viajo a holanda.muchas gracias pues es el modo mas popular de ver las cosas.
    manuela

    ResponderEliminar
  4. Hola Manuela...

    Agradezco mucho tu comentario. Las personas que llegan desde Google u otro buscador nunca dejan comentarios, así que el tuyo lo valoro muchísimo.

    Bienvenida, y ya sabes...Keukebhof es precioso!

    ResponderEliminar
  5. Saludos amigos desde México con un reconocimiento especial por su blog!

    ResponderEliminar

Si quieres, deja un comentario. Te responderé a la mayor brevedad posible.
¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...