6 mar. 2011

Sepilok: Centro de Rehabilitación de Orangutanes


El nativo más famoso y endémico de Borneo es el orangután, uno de los animales con más peligro de extinción hoy día. La deforestación brutal de las selvas de Malaysia y de Indonesia –para impulsar la plantación de palma de aceite- y los cazadores furtivos de crías -para venderlas a zoos-, hacen que cada vez sea más difícil encontrar grupos de estos simios en libertad; los "hombres de los bosques" -que esto es lo que significa Orang Utan en malayo-, se están quedando poco a poco sin posibilidad de vivir libres en sus hábitats naturales.

Como otros grandes simios, los orangutanes son de una notable inteligencia (hay un dicho malayo que asegura que si no hablan es para que no les pongan a trabajar). A mediados de los años 90 del pasado siglo, se halló una población de orangutanes que periódicamente utilizaban herramientas para proporcionarse alimentos. Anteriormente, este comportamiento había sido descubierto en los chimpancés por Jane Goodall durante sus estudios en Gombe (Tanzania) durante los años 60.


Los orangutanes comparten con el ser humano un 97% de sus genes, lo que les sitúa como unos parientes más lejanos de nuestra especie que los chimpancés (cuya similitud genética alcanza hasta el 99%). Así lo ha revelado el genoma del 'hombre de los bosques' ('Pongo'), como lo llaman en las islas que habita, realizado por un consorcio de internacional, en el que han participado más de 30 laboratorios de siete países, entre ellos varios españoles.

Este nuevo genoma se suma al ya conocido del macaco reshus, el chimpancé, los neandertales y el ser humano moderno y, según los expertos, es un nuevo hito científico que ayudará a conocer mejor nuestra evolución, aporta nuevos conocimientos sobre la investigación de enfermedades genéticas y, además, permite conocer mejor a unos grandes simios que están en grave peligro de extinción, lo que ayudará a su conservación.

El equipo de Arcadi Navarro, de la Universidad Pompeu Fabra, se ha centrado en comparar cambios en los cromosomas relacionados con graves enfermedades, como la 'cromosoma Filadelfia', mientras que el de Carlos López-Otín, de la Universidad de Oviedo, se ha centrado en genes relacionados con el cáncer.

Según este investigador, se ha comprobado que la presión evolutiva ha presionado sobre el sistema inmune y el reproductivo. De hecho, han comprobado que los orangutanes están protegidos genéticamente contra algunos cánceres que afectan a nuestra especie.

El orangután, en posición vertical, puede alcanzar los dos metros (aunque rara vez supera los 175 cm) con una apertura de brazos de tres metros. Los ejemplares machos llegan a pesar más de 120 kilos. Los hijos están con su madre hasta la edad de ocho o nueve años. Son los simios que tienen la infancia más larga.

Actualmente existen unos 45.000 ejemplares en estado salvaje -en las selvas de Borneo-, frente a los 7.500 de la especie de Sumatra.

Entre los elementos principales de su variada dieta se encuentran las frutas, raíces, insectos, cortezas de árboles y arbustos y peces (uno de los descubrimientos más recientes ha sido la observación de orangutanes fabricando cañas de pescar).


En el viaje a Borneo visitamos el Sepilok Orang Utan Rehabilitation Center -mundialmente conocido-, que se encuentra a 25 Km. de Sandakan, en el Estado de Sabah, y data de 1964. Ocupa 43 km2 de selva protegida al borde de la Reserva Forestal de Kabili Sepilok. El centro trata a los orangutanes que han estado en cautividad, y a los bebés que han quedado huérfanos, los recupera para la vida silvestre proporcionándoles cuidados médicos junto a otras especies salvajes como gibones, rinocerontes y elefantes.

Las horas de las comidas son una verdadera fiesta tanto para los orangutanes como para los visitantes. Hay dos comidas al día, una a las 10 de la mañana y otra a las 3 de la tarde.

Entre un verdadero tesoro lujurioso de plantas y árboles tropicales, una pasarela de madera nos lleva -tras un paseo de unos 10 minutos- a las plataformas de alimentación de estos peludos simios. En esos momentos, cerca de una docena orangutanes semisalvajes aparecen desde la frondosidad de la selva y aterrizan en las plataformas para tomar su comida de leche y plátanos. Una vez que se acaba el alimento unos vuelven velozmente a la jungla y otros se dedican a columpiarse y jugar con las cuerdas tendidas para la ocasión.


Cuando los orangutanes se han ido, micos de otras especies hacen su aparición, por la plataforma, para comer los restos de comida que han dejado los primeros.

Mientras paseamos por la pasarela, observo a un macaco hembra que lleva pegada al pecho a su bebé. Intento acercarme y me mira con cara de pocos amigos: como todas las madres, protege a su bebé de extraños.



Me fascina la mirada de los simios. ¡Somos tan parecidos!


Más información sobre el viaje a Borneo, aquí

2 comentarios:

  1. son muy humanos estos monos... o muy monos

    ResponderEliminar
  2. Qué interesante.
    A mi siempre me han fascinado los monos, chimpancés y orangutanes.
    Estar cerca de ellos es mi sueño.
    Enhorabuena

    ResponderEliminar

Si quieres, deja un comentario. Te responderé a la mayor brevedad posible.
¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...