5 sept. 2011

Cruzando la frontera Irak-Irán. Tehrān. Pinceladas de la cultura iraní


En taxi, desde Saïd Sadiq, vamos hasta Bargmah, la frontera de Irak con Irán. La carretera está en pésimo estado: trozos sin asfaltar y con unos baches aptos para dejarse los amortiguadores.


Los trámites en la frontera de Irak, son muy ágiles. Saco de la mochila el pañuelo que he de ponerme durante mi estancia en Irán, y lo llevo en la mano.

Mostramos, por tercera vez, los pasaportes al último militar iraquí. El soldado, mirándome, me dice: "Señora, está saliendo de Irak. Ahí está la República Islámica de Irán y habrá de ponerse el pañuelo. Es obligatorio". Le doy las gracias, no sin antes decirle que ya lo sé y le muestro el pañuelo.

A unos 20 metros de él, está el primer control iraní. El sol cae con toda su fuerza. Me faltan tres pasos para llegar y me detengo. Bebo abundante agua y me coloco el pañuelo. Veo que el militar iraní me está observando de reojo. Supongo que está preparándose para decirme que me cubra la cabeza.

Las gestiones fronterizas se me hacen, quizás, más largas. Nos revisan las mochilas en busca de algo prohibido en el país, como botellas de bebidas alcohólicas. Ya empieza a agobiarme lo que me cubre el pelo y cuello. Y "sólo" tengo 22 días por delante!

Subimos a un taxi compartido, que nos lleva hasta Merivan, donde llegamos a las 15:30. El autobús hacia Tehrān no sale hasta las seis de la tarde, así que nos acomodamos en la sombra y dejamos pasar el tiempo.

Son casi las 16:30. Está a punto de salir un bus y nos vienen a buscar haciéndonos subir rápidamente. Una vez acomodados miro el reloj del bus: las seis de la tarde. Miro el reloj del señor, que está sentado al otro lado del pasillo, y marca la misma hora. Sí, ésta es la hora en Irán: hay 90 minutos de diferencia entre Irak y este país.

El trayecto es casi un infierno. Están arreglando y asfaltando las carreteras principales y, en un tramo en obras, hemos estado arranca y para, durante dos horas. A esto le hemos de añadir una carretera con curvas muy cerradas, pasando entre montañas pedregosas y grisáceas.


Eran las cuatro de la madrugada cuando nos hemos despertado por una maniobra brusca del conductor. En un tramo recto -no sé si ha tenido que esquivar a un coche o lo que fuere- ha dado un golpe de volante, el bus ha derrapado y casi volcamos.

Finalmente el viaje ha durado 12 horas.

Al llegar a Tehrān, vamos en taxi hasta el Firouzeh Hotel, de apariencia "Backpacker" por el grupo de mochileros que encontramos, aunque también hay muchos iraníes. Las habitaciones son muy sencillas, pero limpísimas, con ducha y el WC, compartido, con taza occidental. ¡¡¡Por fin!!!!

El barrio es horrible. A ambos lados de la calle sólo hay tiendas que venden recambios de automóvil; en el ambiente, se respira el desagradable olor a la goma de los neumáticos que apilan en el exterior de la tienda, hasta gran altura, para reclamo de futuros clientes.

Teherán está situada en una llanura que desciende en inclinación hacia el sur a los pies de los Montes Alborz. La ciudad tiene una altitud de 1.100m al sur, 1.200m en su centro y 1.700 m al norte. Teherán y su periferia cubren una superficie de 86.500 ha., con una población de 11 millones de habitantes.

Los barrios del norte de la ciudad están menos contaminados. Son los barrios residenciales de la población de clase media-alta de la capital. La mayoría de las Embajadas extranjeras se encuentran allí, así como los palacios y el parque del antiguo Sha. Hacia el sur, en dirección al desierto, están los barrios más populares e industriales.

Durante la II Guerra Mundial, británicos y soviéticos ocuparon la ciudad, teniendo lugar en ella la Conferencia de Tehran en 1943, con Roosvelt Churchill y Stalin.

Tras la caída de la dinastía Pahlavi en 1979, la ciudad pasó por una complicada situación que acabó con el secuestro de más de cincuenta ciudadanos estadounidenses que fueron retenidos en la Embajada de este país desde finales de 1979 hasta enero de 1981.

Actualmente, la ciudad presenta problemas de contaminación; el suministro de agua no se hace adecuadamente y muchos desechos terminan en las fuentes de agua, lo cual ha incidido notoriamente en la contaminación de la ciudad.

(Fuente: WKP)

Las calles son muy anchas, sin semáforos, y con mucho tráfico. Los coches circulan a velocidad de autopista. Y los peatones hemos de ir sorteándolos si queremos ir hasta la otra acera.


Las motos están "muy bien aprovechadas", pudiendo ir en ellas tres adultos, o un matrimonio con sus tres hijos y suegra; y todos sin casco, evidentemente.

Para el peatón éstas no son el peligro, pero sí las que circulan por la acera a considerable velocidad, o las que, por lo que sea, se te aparecen en el momento de cruzar en dirección contraria, por el carril del lado de la acera.

De vez en cuando, se ven pasos de peatones o "pasos cebra", pero son meramente decorativos. Si cruzas por encima de las rayas -que teóricamente protegen al peatón-, cualquier automovilista te da un bocinazo y saltas como una liebre. Has de ir siempre hacia delante y sin titubeos.

Por ley, las mujeres han de llevar lo que se llama vestimenta islámica: ir cubiertas de la cabeza a los pies.
Casi todas van con châdor, consistente en una simple pieza de tela semicircular de color negro, abierta por delante, que se coloca sobre la cabeza, cubriendo todo el cuerpo salvo la cara. Se lo sujetan con una mano. Llevan pantalones, del mismo color, zapatos negros y medias o calcetines. No usan ningún tipo de maquillaje, ni se depilan las cejas; algunas mujeres parece que hayan puesto la moda tipo "Frida Kahlo".

El châdor, que remonta en su forma actual cuando menos al siglo XVIII, se generalizó en Irán como prenda de calle común en la época Qayar (1794-1925).


El monarca Reza Shah (Reza Pahlaví), lo prohibió en 1936 dentro del marco de su política general de occidentalización forzosa del país. La prohibición se relajó bajo el reinado de su hijo, el Shah Mohammad Reza Pahleví.

A partir de los años 70, el islamismo revolucionario iraní ve en el châdor -autóctono y conforme al código de vestimenta islámica- una seña de identidad nacional e instrumento de salvaguarda de la identidad nacional y religiosa frente a la occidentalización.

La República islámica de Irán promociona el uso del châdor y, en ciertos ámbitos, (edificios estatales, mezquitas o lugares de peregrinación) lo impone.

(Fuente: WKP)

Otras mujeres -además de los pantalones largos y de algo parecido a un "guardapolvo" que les llega hasta más abajo de las rodillas (de color marrón, verde oscuro, gris o negro)-, llevan la cabeza cubierta con el ḥiŷāb.


He de resaltar que muchas de las jóvenes iraníes están haciendo su propia revolución, en lo que a vestimenta se refiere. Los pantalones, acostumbran a ser tejanos bastante ajustados; el "guardapolvo", es un vestido tipo camisero -marcando curvas y por encima de las rodillas- en colores claros como el beige, o distintas tonalidades de azules o verdes. Y en la cabeza llevan un pañuelo o foulard -algunos de vivos colores-, tanto liso como estampado y con un mechón de pelo que sale a modo de flequillo, y van muy bien maquilladas.

Preparando esta entrada he leídos sendos artículos, de los que extraigo algunos fragmentos:

Son jóvenes, cultos y están sobradamente preparados. Les gusta escuchar música, ver películas, jugar al ajedrez y pasar un día en el centro comercial. Algunos beben alcohol y bailan en la intimidad de las casas particulares. Escriben, cantan y pintan, protagonizando una encarnizada lucha contra un régimen opresor que hace oídos sordos a sus demandas.

El 70 por ciento de la población iraní es menor de 30 años y cada día que pasa exige con mayor firmeza gozar de la libertad propia de una sociedad avanzada que ha superado a sus anquilosados dirigentes.


En el espacio público, la música está prohibida salvo en lugares para ella dispuestos, y sólo son admitidos sonidos tradicionales; los cines no exhiben películas norteamericanas o europeas. Las relaciones entre chicos y chicas en la calle, están supeditadas a los escrutadores ojos de grupos paramilitares. Bailar y beber alcohol está tajantemente censurado, al igual que fumar en las tradicionales pipas de agua.

Ante este panorama, el hogar emerge como tabla de salvación para que los jóvenes puedan hacer lo que fuera se les niega. La televisión por satélite -prohibida, aunque su instalación es masiva en el país- les abre una ventana al exterior, a través de la que pueden estar al día de los deportes, películas y otros productos audiovisuales de ocio propios de la cultura occidental.

Las relaciones personales, vigiladas en la calle (cogerse de la mano o un beso pueden ser motivos de detención), cobran alas y desinhibición en las fiestas de casas particulares, donde también fluyen el alcohol, las drogas y la música rock que estigmatiza el régimen.

Como si de delincuentes se tratara, los jóvenes iraníes se ven obligados a esconderse en la clandestinidad, y desde ese punto ciego, vivir su vida tal y como sienten, con el deseo de poder salir a la luz, sin miedo, algún día.

Burlar las estrictas normas del régimen se ha convertido en el santo y seña del joven iraní, que ha perfeccionado una serie de técnicas y estrategias hasta componer un verdadero arte de la transgresión callejera.

Detalles como la vestimenta forman parte de esta provocación al poder. Las mujeres, obligadas a usar el pañuelo o hiyab, adoptan llamativas telas de vibrantes estampados y tejidos transparentes, y se lo colocan de modo poco ortodoxo, dejando entrever con calculada ciencia algunos mechones de pelo o una sombra del cuello. El maquillaje y las enormes gafas de sol, de estilo italiano, completan un estilismo moderno que ha relegado al negro definitivamente al fondo del armario.

Los chicos no se quedan atrás, y apuestan por dejarse el pelo largo, desgreñado, y se atreven con camisetas a la última y pantalones caídos.

(Fuente: Estrella Digital )

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Detienen en Teherán a jóvenes vestidos al estilo "occidental", Junio de 2011

La policía en Teherán realizó hoy razias en distintas plazas de la capital iraní contra mujeres y hombres jóvenes que no cumplían con el código de vestimenta islámico, informaron testigos.

Varias mujeres fueron detenidas. También hubo controles policiales del personal femenino en empresas privadas. De acuerdo con los informes, fueron detenidos temporalmente también hombres jóvenes que estaban vestidos y peinados de manera "muy occidental".
Según testigos, fueron controladas también parejas que se encontraban en automóviles, a las que les pidieron los certificados de matrimonio.

Desde la Revolución Islámica en 1979 se pide a las mujeres en Irán que usen vestimentas que las tapen hasta los pies y cubran su cabello. "A mi hija le permitieron hacer un llamado para decir que fue detenida y que estará presa hasta que quede claro qué pena le cabe", dijo un arquitecto de 48 años.

(Fuente: El Sol online )

¿En qué se traduce la revolución islámica en la vida cotidiana del Irán hoy?

Debido a las duras penas impuestas para delitos y crímenes, entre las que se encuentra la aplicación más estricta de la comúnmente conocida como Ley del Talión (“Ojo por ojo y diente por diente”) recogida en la Sharia (Ley islámica), Irán es uno de los países más seguros. No hay prácticamente policía en las calles, aunque probablemente muchos de ellos vayan de paisano.

Las libertades civiles se encuentran muy limitadas. No existen bares ni discotecas. La venta de alcohol y estupefacientes está terminantemente prohibida. Los jóvenes se reúnen en casas privadas donde consumen alcohol desafiando dichas prohibiciones.

Los medios de comunicación son una constante propaganda política contra Estados Unidos y la Unión Europea. La gente local no tiene verdadera constancia de lo que pasa fuera de las fronteras de Irán. La mayoría de las páginas de Internet internacionales son inaccesibles. No hemos podido acceder a los periódicos "El País" y "La Vanguardia", a blogs, ni a las redes sociales.

• El pueblo iraní es uno de los más hospitalarios del mundo. Y son conocedores de la "mala imagen" del país en el extranjero.

• La impresión general que me llevo es que los iraníes tienen una mentalidad abierta, pero viven ante el modo de represión más antiguo y poderoso: el miedo.


En taxi y a las 9:30 de la mañana, llegamos frente a la Embajada de Turkmenistán. Ya intentamos tramitar el visado hace unas tres semanas en Ankara, sin éxito.

Estamos en el jardín esperando que abran una ridícula ventanilla en la pared del edificio, situada al final de tres escalones, para que nos atiendan; aunque el horario es de 9 a 11 y todavía no ha aparecido nadie.

De los que estamos, cuatro vienen a recoger el visado y nosotros a rellenar la documentación para solicitarlo. Va llegando más y más gente; se colocan a los pies de los escalones y no aguardan tanda con los que ya llevamos una hora aquí.

A las 10:40 abren la ventanilla y un tipo pasa entremedio de todos y entrega sus papeles. Se cierra la ventanilla.

A las 10:50 la vuelven a abrir, entregan dos visados y la cierran hasta las 11:20.

¡Esto es una locura! Entre unos que se vuelcan sobre la ventanilla cada vez que la abren, y que los de la Embajada parece que les gusta tomar el pelo, hace tres horas que estamos aquí.

Nos dan los dos impresos. A cambio entregamos una fotocopia de cada pasaporte y otra del visado de Uzbekistán (para que te den el visado de tránsito, con una duración de cinco días, se ha de "justificar" que se va a Uzbekistán). Dentro de una semana entregaremos los impresos rellenados y ellos nos darán el visado. Si quieren.

Con el mismo taxista, que nos ha esperado todo este tiempo, regresamos al hotel.

Mr. Mousavi, el recepcionista del hotel, es un hombre encantador. Le comentamos la idea de ir hacia la zona del Mar Caspio, mientras esperamos a que nos den el visado y nos saca los billetes por teléfono; dice que así es más fácil para nosotros. También le preguntamos qué le parece si vamos a visitar el pueblito de Masuleh, y comenta que él es originario de ahí, y nos enseña fotos que tiene guardadas en su ordenador. Al confirmarle que iremos, nos da la dirección de un alojamiento "en el que estaremos como en nuestra casa".

14 comentarios:

  1. HolaMercé. Muy interesantes tus anotaciones sobre el modo de vida d los jóvenes iraníes. Hace años leí en prensa descripciones semejantes. Se ve que no han avanzado, de puertas para fuera. Saludos.

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  2. Debemos dar gracias por nacer donde hemos nacido.
    Aunque he de decir que tu relato me ha ayudado a comprender la situación del país y me he llevado una mejor impresión que la que tenía preconcebida...
    Un saludo

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  3. José, gracias por estar siempre aquí.

    Un abrazo!

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  4. Sí, Helena, hemos de dar gracias. Yo lo pasé francamente mal, pues me sentía observada continuamente.

    Más adelante ya iré explicando mis "experiencias" con las mujeres del chador.

    Un besazo!

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  5. Me recuerda la película de animación PERSEPOLIS.

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  6. MªMercè, un relat impressionant!

    Me està encantando el relato de esta aventura. Irán es un país que me muero por visitar pero con la mar de prejuicios que hay en occidente, siempre parece una idea un poco descabellada... Espero hacerlo pronto.

    En fin, que alucino con los viajes que hacéis, sois unos auténticos aventureros!

    Una abraçada molt forta i endavant!

    PD. Yo también recomiendo la película Persépolis, es preciosa.

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  7. Benvingut, Blai!!

    He tafanejat el teu blog, una mica per sobre, i veig que m'hi he de passar l'estona. Jove, però molt viatger!!!

    Gràcies per les teves paraules. Aventurers...? Pot ser!

    Un abraçada també per a tu, i no deixes d'aprendre viatjant!!

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  8. Me gusta como ha quedado el blog ... pero mas me gustan tus contenidos.
    Estoy esperando a ver que te cuentas de Uzbe....
    Un abrazo enorme y enhorabuena por el nuevo look !!!

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  9. Any...

    Todavía no he podido hacer la "inauguración oficial" y ya has visto los cambiazos!!!!

    Me falta retocar alguna cosilla y ya quedará "visto para sentencia".

    Mañana me pondré, otra vez, a redactar el relato, pues lo de la plantilla me ha "robado" dos semanas.

    Tranqui, que aún falta para Uzbe.

    Besitos!!

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  10. Hola, preciosas letras van desnudando la integral pureza, belleza de este blog,si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, buen día, besos numantinos..

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  11. don vito...

    Bienvenidas sean tus palabras a este blog.

    Pasaré por el tuyo...

    Saludos.

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  12. Enhorabuena por tu clasificación preliminar (blog de viajes IV) en los premios Bitácoras (y por el blog, por supuesto), espero que subas muchos puestos. Te deseo mucha suerte. Nos leemos. Un saludo.

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  13. Eskerrik asko, Gorka, por tus palabras.

    Otros años he quedado en mejores posiciones, aunque lo importante es que se sepa del blog.

    Un saludo.

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