27 dic. 2011

Isfahan, la otra mitad del mundo


Después de tres horas de viaje en autobús desde Kashan, llegamos a Esfahān, situada sobre una meseta en el centro de República islámica de Irán y a mitad de camino entre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico.


Nos concedemos un pequeño capricho alojándonos en el Hotel Julfa , situado en el corazón del Barrio Armenio y tan sólo a 20 metros de la Catedral Vank , un dos estrellas muy limpio y con el personal muy agradable.

Fue en tiempos del Shâh ‘Abbâs I, que muchos armenios se establecieron en este barrio al que llamaron Jolfa, como su ciudad de origen. Construyeron la Catedral Armenia Vank, también llamada Iglesia de San José de Arimatea, para los cristianos armenios y, hoy en día, es la más importante del país.


La iglesia es una mezcla de mezquita safávida (arte iraní) e iglesia armenia (renacentista italiano), con cúpula de ladrillo y una torre con un reloj. Además del templo, el conjunto catedralicio está formado por un museo, oficinas y la casa del arzobispo de Isfahan.

Esta ciudad es residencia de musulmanes, cristianos, judíos y zoroastras, viviendo juntos y en paz; también lugar de nacimiento de teólogos, numerosos artistas, poetas, y maestros en los campos diferentes de ciencia y conocimiento.

Durante la dinastía aqueménide (siglo V a.C.), Isfahán fue una de las ciudades preferidas por los reyes, convirtiéndola en una de sus residencias estivales.

Conquistada por los musulmanes en el 640, fue embellecida con mezquitas y edificios de gran interés.

Los dominios del imperio selyúcida (siglo XI) alcanzaron una extensión parecida a la de los imperios aqueménide y sasánida, llegando desde Siria y Turquía hasta China. Las artes florecieron con pujanza en este periodo. Es la época del astrónomo, matemático y poeta persa Omar Jayyam.

El amor real por la ciudad se mostró especialmente con el monarca safávida Shâh ‘Abbâs (1587-1629), al que se deben la mayoría de los palacios, puentes, mezquitas, paseos y jardines que podemos admirar. Según las crónicas dejadas por los viajeros de la época, era la ciudad más moderna y próspera del mundo; la población llegó a ser cercana al millón de habitantes. Contaba con 163 mezquitas, 48 madrazas, 1801 comercios y 263 baños públicos.


Masjed-i Jameh Abbasi, situada en la plaza Meydan-i Naqsh-i-Jahan

A lo largo de los siglos los más importantes pensadores, arquitectos y artistas persas dejaron su impronta en la ciudad. Desde entonces, y pese a la pérdida de la capitalidad, la ciudad ha seguido siendo una atrayente urbe que ha seducido a poetas y viajeros.

Isfahán es, como dice el tópico, la ciudad de las Mil y Una Noches, pero además es la ciudad más moderna de Irán. En ella se ve a las mujeres, en su mayoría -excepto las de más edad-, sin su chador y lucen el hijab de color, sin el clásico negro.

Nuestros pasos nos llevan hasta Meydan-i Naqsh-i-Jahan (Mapa del Mundo), conocida como la Plaza del Imam. Fue construida en 1612 y designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1979.


La plaza es algo fuera de lo común: mide 510 metros de largo por 165 de ancho, lo que la convierte en una de las mayores del mundo -la segunda después de la de Tian'anmen, en Beijing- y ejemplo excelso de planificación urbana.

Se encuentra completamente urbanizada siguiendo un orden perfecto: en sus cuatro lados hay una sucesión continua y uniforme de galerías porticadas de dos pisos, destinadas a albergar locales, establecimientos comerciales y almacenes -que siguen abriendo sus tiendas todos los días, excepto los viernes-, intercalándose majestuosos edificios religiosos y palacios.


En la parte central de la explanada, unos estanques alimentados por fuentes de surtidor se encargan de refrescar el ambiente, que aprovechan los centenares de personas -familias, amigos…- para sentarse sobre el césped donde hablan o comen.



Hoy es jueves y nos quedará grabado que es un mal día para visitar esta ciudad y alguna más de este país, pues está considerado festivo igual que el viernes y muchos de los monumentos históricos están cerrados.

Del Qeysarriyeh Bazar (Gran Bazar) poco o nada podemos disfrutar. Situado en el lado norte de Meydan-i Naqsh-i-Jahan, está formado por una sucesión de galerías cubiertas con cúpulas redondas donde se confunden callejones, patios, caravasares, talleres…, a lo largo de unos cinco kilómetros. Es uno de los más grandes y antiguos en el Oriente Medio; su construcción se remonta al siglo XVII y une la ciudad vieja con la nueva.


La Masjed-i Jameh Abbasi (Mezquita del Imam), construida entre 1612 y 1638, está considerada como una obra maestra de la arquitectura mundial. La mayor parte del edificio está cubierta por azulejos esmaltados, en los que se reitera la poética admiración persa hacia las flores. La cúpula es notable, por su colorido y elegancia decorativa.





No podemos acceder a su interior. Hoy es uno de los días que, una vez al año, se cierra durante tres días para que un grupo de fieles ayunen y recen.

Como tampoco podemos visitar la suntuosa Masjed-e Sheikh Lotf-ollāh (Mezquita del Sheij Lotfollah), pues hoy y mañana sólo la abren para la oración y a los musulmanes. Situada en el ángulo oriental de la plaza y mandada construir en 1602 por el Shâh ‘Abbâs, el diámetro de su bóveda interna es de 12 m., y el grueso de las paredes 170 cm.


En el lado opuesto está el Palacio Ali Qāpu, que tiene seis pisos y alcanza una altura de 48 metros. Cada planta posee un estilo de decoración propio, destacando la riqueza decorativa en escayola, mosaico y madera. Está representado en el reverso del billete iraní de 20.000 riales.


Se dice que su amplio vestíbulo puede albergar a unas 200 personas y que está delicadamente decorado con relieves policromados. Lo comprobaremos en una futura visita a Isfahan, ya que actualmente está cerrado por restauración.

Así que, de los emblemáticos edificios de esta bellísima plaza no hemos disfrutado de ninguno en su interior.

Mientras el sol se va poniendo, en el lado opuesto del Palacio Ali Qāpu, se alza majestuosa la luna llena asomando por encina de la Masjed-e Sheikh Lotf-ollāh.


Estar en Meydan-i Naqsh-i-Jahan descansando al atardecer; ver volar cientos de golondrinas; verla repleta de gente disfrutando de la frescura del anochecer; oír cómo se llama a la oración desde los minaretes y todo se va iluminando, es una experiencia impresionante. Hace que sea un lugar mágico...


A pesar de que antes de las nueve de la mañana el calor ya se hace notar, salimos a conocer algo más esta ciudad. Vamos caminando hasta el Cementerio H. M. J. Abadeie donde están enterradas las víctimas de la guerra con Irak.



Paseando por la zona disfrutamos de unos cuidadísimos jardines, donde hay una gran mezquita en construcción.


En este mismo barrio está el Caravanserai-e-Malek, en proceso de restauración. No se debe de olvidar que Isfahan fue una de las ciudades más importantes en la llamada Ruta de la Seda.



Comemos en las cercanías y, como el calor se hace insoportable, regresamos al hotel donde pasamos la tarde. Cenamos cerca del alojamiento, lugar lleno de restaurantes y bares musicales, en el que se concentran los jóvenes del barrio.

Seguimos descubriendo esta preciosa ciudad y nos damos cuenta que, en realidad, es una urbe situada dentro de un bello jardín porque no sólo hay monumentos históricos, sino hermosos y cuidados parques.

Dirigiéndonos otra vez a la Meydan-i Naqsh-i-Jahan pasamos por el paseo ajardinado junto el cauce seco del río Zayandeh, donde grupitos de mujeres están sentadas sobre el césped charlando animadamente.


Preguntando por la evidente sequía, algunos nos comentan que el gobierno lo ha secado para preparar la zona para la construcción del metro. Otros, simplemente, nos dicen que hay una severa sequía.


Pasamos sobre los 33 arcos del puente Si-o-Seh Pol -construido en 1602- que mira con tristeza la tierra cuarteada por el sol, donde no hace tanto fluían las aguas del río Zayandeh.


Nuestros pasos nos llevan hasta Hasht Behesht, cuyo nombre significa "Ocho Paraísos". Este edificio consta de dos plantas, está construido sobre pilares en forma de silla y sus espacios están dispuestos de forma proporcionada y magistral. En el centro se encuentra la pieza principal. Las dos plantas están comunicadas por dos escaleras (por las que no podemos acceder por estar valladas).


De planta octogonal, tiene gran variedad de artes decorativas; entre ellas la que le da nombre, "Hasht Behesht", que se refiere a un tipo de plano -común en la arquitectura persa- por el que se divide un edificio en ocho cámaras o habitaciones alrededor de un espacio central.


Así mismo las ocho habitaciones son de forma octogonal y representan las ocho puertas de entrada del Paraíso para los musulmanes.

Todas las piezas del edificio, como los pórticos, las habitaciones secundarias y la principal y los pasillos han sido adornados de formas diferentes.


Este pequeño palacio -situado en el centro del Parque Shahid Rajaei y erigido en 1669- forma parte del conjunto de edificios estatales mandados construir durante la Dinastía safavi por orden del Shâh Soleiman, para su harem.

Al sur del jardín, y ya en época del Sultán Husayn, se construyeron escuelas, caravasares y un pequeño bazar.



En la actualidad carece de la belleza que tuvo y está situado -más bien escondido- en medio de un parque que nada tiene que ver con el que hubiera en el pasado.

La belleza de Isfahan inspiró a los músicos Duke Ellington y su colaborador Billy Strayhorn a componer una canción en su nombre.


Yo no sé componer canciones, pero siempre me quedará en el recuerdo esta bella ciudad que se diría estar hecha de porcelana.

13 comentarios:

  1. Uf, tremendo post.
    Respecto a lo de "Es lamentable ver cómo algunos turistas............".
    Jejeje, el caso es que, lo contaminamos todo, todo, todo.
    Saludos y Feliz Año Nuevo 2012 ;-)

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  2. Eskerrik asko, Gildo, y Feliz Año también para tí y los tuyos.

    Saludos!

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  3. He de decir que tras "una pausa prolongada" he retomado mi lectura viajera y desde que te descubrí estoy enganchado a tus "diferentes viajes" ... y encantado

    Aprovecho para felicitarte las fiestas y la entrada de año. ¿Nos conoceremos en persona en el 2012? Lo cierto es que me haría ilusión

    P.D. Te contesto aquí algo que me pusiste en chavetas. No volveré a RDCongo no por sus gentes ni por lo que allí viera, sino precisamente por lo que no vi, sus injusticias, sus explotaciones. No se si hago bien o no.. pero.. cuando escribi aquellos articulos quedé algo "tocado"

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  4. Pues sí que estaría bien conocernos en persona, Isaac. Ya veremos cómo hacerlo ¿de acuerdo?.

    Fui a la RDCongo sabiendo lo que allí había, pero mi deseo de estar allí -no como representante de alguna ONG, ni como simple turista- era muy fuerte.

    Muy al contrario me pasó antes de ir a China, que tuve unas grandes conversaciones con mi yo y con un par de amigos, pues no quería ir a un país que, por norma, vulnera los más elementales derechos humanos.

    Un saludo y feliz año!!

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  5. Eso es viajar, lo demás es broma. Muy buenas las fotos del arte persa que todos ve´ñiamos en los libros de texto de la niñez. Pero dime ¿Cómo ves el país desde el punto de vista económico y social? ¿Se los ve tan radicalizados contra Occidente como nos lo pintan los periódicos? ¿Es popular Almadineyad?
    Saludos Marca Pola del siglo XXI y
    MUY FELIZ AÑO 2012 te deseo desde los Madriles.

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  6. Hola, Juan...

    Gracias, como siempre, por tus palabras.

    Poco pudimos hablar con las personas de Irán, ya que la mayoría no saben inglés. Pero en lineas generales puedo decirte que no vimos pobreza.

    Los comercios, por los lugares que estuvimos, están bien abastecidos
    y se veían coches más bien nuevos, aunque lo que más abundaba son las motos.

    La única "radicalización" que ví y sufrí era la que no enseñara el cabello y los tobillos. Tuve algunos gestos de mujeres (completamente tapadas) que me colocaban "bien" el pañuelo, el blusón, si estaba algo arremangado y miraban mis tobillos, hasta que lo solucioné comprándome unos pantalones más largos.

    Las chicas jóvenes están haciendo su revolución para cambiar tanto despropósito y algunas reciben una reprimenda o multa.

    Y sobre el Presidente, sólo decirte que había muchas más fotos de Khomeini y Khamenei, que de Ahmadinejad. Eso indica que el poder religioso está mucho más presente que el poder del gobierno.

    Un abrazo y feliz año, desde la orilla del Mediterráneo.

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  7. Hola Mercé: ya veo que por esos mundos quien tiene una sombra (y una brisilla) tiene un tesoro. Preciosa las mezquitas y la madraza.

    Persépolis es un mundo aparte ¿No se te apareció Darío o Jerjes?¿Ningún guerrero te cerró el paso? Saludos y Feliz Año.

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  8. viajero...

    Con el calor que hacía todos estaban en la cantina bebiendo frescas cervezas; mientras, aproveché para hacer fotos.

    Un abrazo y feliz y viajero 2012!!

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  9. ¡Alucinante! Persépolis me ha encantado, aunque menuda jugarreta que no dejen pasar agua...
    Una pena que en jueves encontraras casi todos los recintos de la plaza del Imam cerrados y no pudierais visitarlos porque parecen preciosos también.
    Muy chulo este post.
    Un saludo ;)

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  10. Helena...

    Ya sabes, pon a Irán en la lista de tus futuros viajes. Eso sí, piensa que has de ir siempre con el pelo cubierto...; incluso al salir de la habitación para ir al baño.

    Un besazo!

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  11. Buf, genial el post. Me están entrando muchas ganas de visitar Irán... Creo que el día que podamos conocernos te voy a bombardear a preguntas para tratar de hacer un viajecillo a un lugar tan interesante...

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  12. Henar...

    Ya sabes, estoy a tu disposición cuando lo precises.

    Un abrazo!

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  13. Lo se, y te lo agradezco...

    Otro abrazo!!

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