7 sept. 2012

Gambia: Dongoro Ba, Murithabe


A primera hora de la mañana cargamos el coche, con la ilusión de lo que vamos a ver y a hacer. Por delante tenemos muchas horas de trayecto.



No todas las carreteras pueden llamarse así; algunas son caminos sin asfalto, llenas de baches inundados por las fuertes lluvias que caen cada día.



El paisaje es abrumador: a ambos lados del camino nos va acompañando una campiña de un verde intenso, salpicado de poblados, y niños que nos gritan tubab (blanco), cuando pasamos frente ellos.




A primera hora de la tarde llegamos a Dongoro Ba. En la escuela -cerrada por vacaciones- nos espera su director. Corre la voz por el poblado de que estamos en la escuela y un numeroso grupo de niños viene a recibirnos.


Después de un pequeño parlamento de bienvenida, se hace el intercambio de dibujos que han hecho los niños de su escuela para los de la escuela Santa Teresa de Lisieux, de Barcelona, y nosotros entregamos los que traemos desde Barcelona.




En este poblado visitamos el proyecto Anda Ak Afrika que nuestros colaboradores, Laura y Ebrima Dem, han arrancado con mucha ilusión.


Todavía nos quedan unas cuantas horas hasta llegar a nuestro siguiente destino: Murithabe, así que nos ponemos en marcha y, en un recodo del camino, paramos para cenar.



Cerca del poblado nos espera Xavi Galindo. Habíamos de llegar mucho antes, pero las carreteras nos lo han impedido.

Con la luz de velas y linternas "tomamos posesión" de la sala que Xavi nos cede para dormir.

Miro el cielo y doy la voz de atención: miles y miles de titilantes y bellísimas estrellas nos abrazan suavemente. Se puede ver, en toda su magnitud, cómo el cielo abraza a la tierra. Centenares de veces he visto cielos límpidos cargados de estrellas, pero nunca uno como éste. Que nos envuelve. Que nos da la bienvenida a este continente que tanto amo.

Se organiza una agradable velada, con Alberto y Marcos -que están pasando unas semanas aquí-, nosotros y Xavi, que nos explica su proyecto Cultivant Vida .

Xavi llegó a Murithabe con la idea de construir un horno de leña para hacer pan (es panadero), y así dar trabajo a algunos jóvenes del poblado. No sólo lo hizo, sino que ha construido un pozo de agua potable en su terreno -donde vienen a buscar agua las mujeres-, un pequeño centro de salud -para hacer primeros auxilios- y un extenso campo con plantaciones de Artemisa Annua, que ayuda a combatir la malaria.

Amanece con el frenesí diario al que Xavi ya está acostumbrado: mujeres, hombres y niños vienen a hacerse las curas de sus heridas. Más de un centenar cada día, los atiende en su modesto "dispensario".



Mientras mis compañeros van al poblado, para hacer el primer censo de la población de riesgo de contraer malaria y reparto de mosquiteras, me uno a Xavi, Marcos, Alberto y Montse para hacer las curas.



Foto cedida por Noemí Fuster



Es un no parar de entrar personas, que aguardan pacientemente en el exterior su turno de visita. Pero no siempre podemos llevar a cabo nuestro cometido: vienen con heridas, en unos pies descalzos, y regresan a sus casas con esos mismos pies descalzos…


La tarde es para los niños. Se organiza un "taller" de pintura y disfrutan enormemente. Las imágenes hablan por sí solas.




Por la noche, Abdulay nos lleva hasta la madrasa. En esta escuela coránica muchos de los niños vienen de fuera del poblado; hasta de algún país cercano. Dicen que su Imán tiene fama de enseñar muy bien el Corán.

Entramos al patio ayudados con la luz de nuestras linternas. Hay una gran fogata (¡con el calor qué hace!), que un crío -vestido con harapos- procura que tenga buena llama. Es para iluminarlos. A su alrededor más de una cincuentena de niños, de entre siete y doce años, sostienen entre sus manos una tablilla de madera donde hay escrito el versículo del Corán, que hoy han de aprender. Lo repiten mecánicamente, todos a la vez y cada uno a su ritmo. Mientras, el imán, pone su oído al lado de cada niño y el que se equivoca… ¡zas!, le da con una vara de madera.

Abdulay me lleva a ver los "dormitorios". En una especie de corral hay unos pequeños compartimentos rectangulares, sobre los que hay un jergón relleno de paja o espuma y cada compartimento está "cerrado" con un trozo de tela mosquitera.

Llevo la cámara de fotografiar, pero no he tenido el valor de retratar ni la primera escena ni la que acabo de explicar. Una fuerte sensación de ahogo me oprime el pecho y, con lágrimas en los ojos, le pido a Abdulay que nos saque de aquí.

Al día siguiente y después de comer, juntamente con Xavi, Marcos y Alberto, vamos hasta un poblado donde Xavi ha de hacer unas curas a una niñita.


Como siempre, como en todos los poblados africanos que conozco, un nutrido grupo de hombres "descansa" bajo la sombra de un gran árbol, mientras las mujeres muelen mijo, lavan la ropa, hacen la comida, cuidan de las gallinas y de las cabras… África tiene nombre de mujer.




Regresamos a Murithabe, recogemos nuestro equipaje y nos despedimos de Xavi -ese loco maravilloso que antepone su generoso sueño a sí mismo- y de sus amigos hasta una próxima vez. Hemos de seguir ruta…

16 comentarios:

  1. MªMercè ¡qué experiencia a la vez que dura, gratificante.!
    Me has hecho recordar mi profesión con la cura de úlceras, claro que las condiciones son francamente diferentes...¡ que más quisieran estos niños que tener una cuarta parte de lo que tenemos aquí
    ...!y aún nos quejamos.
    Me llena de orgullo conocer a una mujer tan solidaria y tan viajera,que hago extensivo al grupo que te acompaña.
    Muy interesante entrar en mil camins...
    Molts petons
    Anna J.R.

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  2. Anna, en aquest viatge haguès necessitat, més d'un cop, la teva experiència professional.

    Ja ho aniràs llegint.

    Molts petons i gràcies!

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  3. Te experiencia magnifica y gracias por compartirla, pero me surgen muchas preguntas (retoricas) porque soy incapaz de entender algunas cosas y espero Nunca poder entenderlas.

    ¿es realmente necesaria una escuela coránica en un país que sufre esta miseria?

    ¿no sería mas interesante que los niños aprendieran otras cosas como por ejemplo entender la poesía?

    Y encima les MALTRATAN si no aprenden a memorizar un libro que cuenta una historia que nadie sabe si es cierta???? .

    Vamos tengo claro que si estoy ahí la monto y gorda; me quede impactada... y solo recuerdo a Marx, que razón tenía!



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  4. Te entiendo, Any, pero no puedes "montarla gorda". Se ha de respetar las costumbres del país que se visita, aunque no nos guste.

    ¿Crees que fui feliz en Irán, siempre cubierta con el hijab?

    Besazos!

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  5. Totalmente de acuerdo que hay que respetar las costumbres.
    Pero antes están los derechos de los niños y los derechos humanos, que son universales.
    La violencia va contra los derechos fundamentales y si no quedamos callados, seguirán maltratandolos.

    Sabes que nunca pondré un pie en un país que me obligue a usar el hijab, porque la LIBERTAD esta antes que cualquier religión.
    Y no sabes la ilusión que me hace ir a ver la arquitectura persa...

    Un abrazo enorme.

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  6. Gran labor la vuestra que se ve recompensada con la sonrisa de niños y mayores, y con unos paisajes que poca gente llega a conocer y disfrutar.

    Hay que tener mucho y bueno dentro para hacer estas cosas.

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  7. Pese a todo lo que llevas viajado y todavía hay cosas que te estremecen Mercè. Tuvo que ser durísimo para vosotros pero, como te dice JAAC, a la vez gratificante.
    Un saludo ;)

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  8. buenas Merce
    simplemente impresionante
    unas imagenes geniales de una persona genial
    abrazos

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  9. Gracias por seguir ampliándonos información de Gambia. Como te comenté, hace unos años estuve allí y le guardo especial cariño, en especial la sonrisa de los niños, de echo, a mi post de Gambia en mi blog, le llamé "Gambia, la sonrisa de África".

    Un abrazo y de nuevo, enhorabuena por ese trabajao.

    Saludos.

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  10. Muy interesante la experiencia, la verdad que debe ser un "viaje" diferente, tener la oportunidad de desempeñar esa labor allí.

    Encima nos lo relatas con unas fotos estupendas.

    Un placer leeros y conocer vuestro blog, que no me suena que me haya pasado por aquí antes. Os sigo y por twitter tmb :D

    Saludos!!!

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  11. Hola, José Carlos...

    Tampoco recuerdo que hayas pasado antes. Sea como sea, te doy la bienvenida!

    Un saludo!

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  12. Hola Ma. Mercé! Estoy regresando al mundo de los blogs amigos y como siempre es una enorme placer y una lección de Humanidad recorrer el tuyo... tantas ideas que seguramente no caben en éste espacio, claro que tendrás mil cosas más para comentarnos... Pero no te preocupes, no lo dudes nunca, con tú trabajo claro que a mucha gente le abres un poco las ideas... el mundo de los viajes es tan fascinante como cada encuentro con un semejante, allí donde vayas, allí te acompañan todos los que has conocido...

    Saludos, desde una Paris muy otoñal...

    GUS PLANET

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  13. Ostres Mercè, quina experiència! ens has d'explicar llarg i "extès". Això deu marcar molt.

    Petons!

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  14. Enric i Cèlia, quan vulgueu podem quedar per veure'ns i xerrar una estona.

    Petons!

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  15. Tremenda experiencia Mercé. Un viaje así me encantaría hacerlo algún día. Saludos

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