24 oct. 2016

Bocairent, faro de la Vall d’Albaida


Después de visitar las Destilerías Ayelo vamos a Bocairent, bello pueblo situado en la vertiente noroeste de la Serra Mariola y a 20 km de Aielo de Malferit, base logística de este fin de semana.


Bocairent, con el puente medieval en primer término

El municipio, que pertenece a la Comarca de la Vall d' Albaida -en la provincia de Valencia-, tiene una extensión de 97 km2; en él nacen los ríos Clariano (del que ya hablamos en el primer capítulo) y Vinalopó.

Yacimientos prehistóricos sitúan los primeros datos en el Neolítico, aunque los verdaderos fundadores fueron los romanos, llamándolo Bucarius.

El poblamiento actual surgió en época musulmana con el nombre de بُكَيران (Bekirent) y, tras la disolución del califato de Córdoba, acabó integrado a la taifa de Denia.

En 1179, por el Tratado de Cazorla, quedó adscrito a la Corona de Aragón. En 1245 lo tomaron las tropas del rey Jaume I y pasó a formar parte del Reino de Valencia. Y en 1418 recibió el título de Villa Real.

En Bocairent nos esperan Fina y Ximo, quienes serán nuestros cicerones por este municipio situado escalonadamente sobre un cerro y uno de los más emblemáticos por su patrimonio monumental.

Empezamos la visita pasando bajo el arco que da a la Plaça de l’Ajuntament (Plaza del Ayuntamiento), en donde destaca la Església parroquial de la Mare de Déu de l'Assumpció (Iglesia parroquial de la Virgen de la Asunción), levantada en 1516 sobre el solar del antiguo alcázar andalusí. Se edificó originalmente en estilo gótico y luego se adaptó a la estética barroca.


El casco antiguo -declarado Conjunto Histórico-Artístico-, de origen árabe y con la calzada empedrada, es un laberinto de estrechas calles empinadas, retorcidas y escalonadas que se adaptan a un terreno con fuertes desniveles en la conexión de la cima del cerro con la ladera. Las estrechas y esbeltas casas, fuentes, placitas y ermitas, muestran la historia de esta pequeña villa.




Algunas de las casas se han podido reconstruir; las que no, en su solar hay pequeños jardines con la explicación de lo que había anteriormente. Así tenemos la Torre dels Portuguesos (Torre de los Portugueses), que fue escenario del asedio a Bocairent durante la Guerra de Secesión (1702-1715).



Fina y Ximo, nuestros guías y amigos de Mariló, quieren enseñarnos lo que se descubrió en el año 2008, cuando estaban rehabilitando este barrio: la estructura de cuatro casas medievales -la más antigua es del siglo XVI- en las que se vislumbran las diferentes dependencias que las componían.


Hacia las casas medievales




Vista de la Vall d' Albaida desde las casas medievales

Volvemos a caminar por calles empinadas y encontramos la Placeta de la Presó (Placita de la cárcel) o de Sant Vicent donde, desde el balcón de hierro forjado de lo que había sido la cárcel, se proclamó a san Blai patrón del pueblo en 1632.



Volvemos a descender para ir saliendo del conjunto árabe-medieval. En uno de los tramos más antiguos y en una de las calles principales se encuentra la Ermita de Sant Joan (Ermita de San Juan, s. XIII): la más antigua de la villa, edificada sobre el solar de la antigua mezquita y que fue la primera iglesia que se construyó.


En extramuros están las Covetes del Colomer, espacio de información sobre el conjunto de las diferentes cuevas excavadas en las paredes de las rocas, como las famosas Covetes dels moros (Cuevitas de los moros), de las que hablaré más abajo.


En el interior de las Covetes del Colomer hay paneles explicativos, donde muestra la costumbre de los árabes -tanto en el Maghreb como en la Península Ibérica- de horadar la piedra y utilizar su interior para almacenar víveres o graneros colectivos. También hay una muestra de diferentes utensilios árabes.



No muy lejos vemos la pared donde están las Covetes dels moros, grupo de cuervas artificiales del siglo X u XI con orificios en forma de ventana, situadas en mitad de una roca vertical y a unos 300 m del casco antiguo. Consta de unas cincuenta ventanas que dan acceso al mismo número de cámaras, dispuestas en 3 o 4 niveles, pero sin formar plantas regulares.

El acceso es muy difícil y yo ni me planteo visitarlas; aunque mis compañeros ansían por verlas, nos conformamos hacerlo desde la lejanía.



La vista que ofrece Bocairent desde la parte más baja de la roca en la que está encaramado, muestra la singularidad de la situación del municipio.


Es la hora de comer y volvemos sobre nuestros pasos hasta el restaurante "El Cancell", donde comemos un sabroso arroz regado con un buen vino.


Foto de Cèlia y Enric, autores del blog Quaderns de bitàcola

Anotación:

Alguno de los lectores que conozca Bocairent y sepa de su Plaça de bous (Plaza de toros), inaugurada en 1843 y tallada íntegramente a mano en la roca, se extrañará de que no lo comente. Sí, hemos estado allí y mis amigos han entrado a verla. Yo no he querido pasar del zaguán.


Si queréis leer el relato de Mariló Sanz (en cuya casa me he alojado estos días), aquí está la primera parte y aquí la segunda.


4 comentarios:

  1. La propera vegada que hi anem hem de visitar les covetes del moros, però arribant en cotxe fins allà! ;) Ara en sèrio: és un poble que val molt la pena, creiem que el seu encant radica precisament en que hi han molts llocs per a veure on no s'hi pot arribar en cotxe, només a peu. Per això té més mèrit fer la visita! Sobretot en bona companyia. Una abraçada!

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    1. Jo ja us deixo que les visiteu! M'ho miraré des de l'altre banda i us faré fotos! ;-)
      Creu-me si us dic que aquell cap de setmana va ser fantàstic; dels que recordaré en molt temps.
      Petons als tres!

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  2. Gràcies a tots, per la part que em toca, abraçada a tots: Enric, Cèlia, Ivet i a tu, la Mercè..fins a altra.

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    1. La propera que sigui pels voltants de Barcelona!
      Abraçades!

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